Cerca de un centenar de productores entrerrianos se juntaron en el Establecimiento Yola, en cercanías de Sir Leonard, para plantearle a las autoridades policiales una exigencia que ya no suena a excepción: que el Estado responda frente a lo que el sector denomina el avance descontrolado del delito rural y la violación permanente de la propiedad privada.
La reunión, encabezada por FAA Filial Entre Ríos, SRA Distrito Entre Ríos y FARER, no fue un acto de presencia: los productores pidieron que los funcionarios judiciales investiguen las denuncias, impulsen los procesos en tiempo y forma y logren sentencias que condenen a los responsables.
El pedido a la Justicia no es vago: que los funcionarios cumplan con su deber público, que investiguen las denuncias efectuadas, que adopten medidas efectivas para esclarecer los hechos delictivos y que impulsen los procesos en tiempo y forma.
En el comunicado, el sector advirtió que la falta de cambios considerados necesarios y urgentes hace que los productores rurales continúen viviendo como si el Estado de derecho no existiera. Y remarcó que esas situaciones, a esta altura, son demanda de toda la sociedad local.
El petitorio lo encabezaron Matías Martiarena, Sebastián Klug y Marcelo Schreiner, Mariano Berisso y Mayda Spiazzi y Maximiliano Müller, dirigentes de FAA, SRA y FARER, con el acompañamiento de la mayoría de los productores presentes.
El epicentro del reclamo está en las zonas agropecuarias cercanas a Bovril, Avigdor, Sauce de Luna, Santa Elena, La Paz y Villaguay. Ahí, el productor no pide un gesto político: pide que el Estado cumpla con su deber de seguridad, investigación y justicia.
Además de la presión sobre la Justicia, los productores destacaron la labor de la Policía Rural y reclamaron equipamiento que consideran imprescindible: drones térmicos y miras nocturnas para cada destacamento, con el objetivo de mejorar la prevención y la respuesta en el campo.
También pidieron la colocación de cámaras de seguridad en rutas, caminos rurales y accesos, integradas a un sistema de monitoreo y control policial que permita una respuesta rápida ante situaciones delictivas. No es un capricho tecnológico: es una herramienta para que el delito no se mueva con impunidad en el campo.
La bronca se entiende: no querés que el campo quede a la intemperie, pero tampoco querés que la Justicia se quede mirando. Y cuando la denuncia se acumula sin respuesta, la confianza en las instituciones se gasta.
El encuentro se realizó en el Establecimiento Yola, en cercanías de Sir Leonard, y el petitorio reúne pedidos de equipamiento, monitoreo y celeridad judicial para las zonas agropecuarias de La Paz y Villaguay.


