Muy lejos de Entre Ríos, España volvió a prender la calle por la vivienda. El viernes, los partidos de la derecha española tumbaron dos reales decretos de vivienda del Gobierno. Con el “no” de Junts, junto a PP, Vox y UPN, los textos quedaron derogados tras un recorrido de apenas unos días.
Fuentes de Moncloa señalan que Pedro Sánchez estaría barajando un adelanto electoral, aunque ahora mismo no está “en esa pantalla”. El Sindicato de Inquilinas adelantó que no levantará la acampada de la Puerta del Sol, que cumple una semana. Inquilinato reducirá su presencia desde este sábado para que parte de la militancia retome sus funciones de barrio, pero ya se plantea extender el asentamiento a la plaza de Callao por falta de espacio.
Las organizaciones sociales que participan en el movimiento coinciden en su reclamo de una huelga general. Este fin de semana, las calles de más de 50 ciudades españolas serán recorridas por manifestaciones convocadas por Inquilinato. La jornada principal tendrá lugar este sábado 3 de octubre.
En Madrid, cuatro columnas partirán a las 12:00 horas desde distintos puntos de la ciudad para reunirse en una movilización conjunta. También habrá movilizaciones en Valencia, Barcelona, Zaragoza, A Coruña, Vigo, Málaga, Valladolid, Alicante, Granada, Santander y Santiago de Compostela, entre otras ciudades.
La Policía Local de Málaga inició un expediente sancionador contra tres representantes políticos por sucesos vinculados a la movilización por el derecho a la vivienda celebrada el lunes pasado. Los señalados son Nicolás Sguiglia, portavoz del grupo municipal Con Málaga y dirigente de Podemos, junto a las exconcejalas Rosa Galindo e Ysabel Torralbo. El expediente atribuye un presunto incumplimiento de las condiciones de la concentración, una supuesta alteración de la seguridad ciudadana y, en el caso de Sguiglia, el uso de un megáfono en la vía pública.
Los tres adelantaron que recurrirán las sanciones “por todas las vías administrativas y jurídicas disponibles”. Los afectados insistieron en que hubo disposición a colaborar con las fuerzas de seguridad y en evitar incidentes. La formación morada calificó de “especialmente grave” la respuesta del Ayuntamiento ante lo que describen como una movilización ciudadana pacífica, cuyo propósito se limitaba a reclamar “el derecho a una vivienda digna y asequible”. Podemos fue más allá al señalar que la actuación policial “demuestra una preocupante falta de talante democrático” por parte del alcalde de Málaga, Francisco de la Torre.
Sguiglia lanzó una advertencia directa al consistorio: “Si el Ayuntamiento cree que va a silenciar esta reivindicación mediante expedientes, se equivoca”. Activistas del movimiento por la vivienda ultiman los detalles de una concentración prevista para esta tarde en L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona), con un llamado explícito a centrales sindicales, representantes de trabajadores, colectivos vecinales y estudiantes. Se espera que la cita, en una localidad marcada en las últimas semanas por dos casos de suicidio vinculados a procesos de desalojo, congregue a la mayor cantidad de asistentes dentro de Cataluña. También se programaron concentraciones paralelas en Girona, Badalona y otros municipios del área metropolitana de Barcelona.
La derogación de los decretos dejó al descubierto una tensión política que ya no se contiene en las calles. La vivienda, en España, se volvió un frente social y electoral de primer orden. El Sindicato de Inquilinas, por ahora, no levantará la acampada y el movimiento mantiene el reclamo de una huelga general.


