Pensá en la escena: un hacha de emergencia terminó de romper la calma de una cabina de vuelo. El fiscal general de Emiratos Árabes Unidos, Hamad Saif Al Shamsi, confirmó que el copiloto de Flydubai intentó un atentado terrorista.
Las fuentes de la investigación identificaron al sospechoso como Hammam al-Hammami, ciudadano de nacionalidad omaní. El hombre nació en Emiratos Árabes Unidos, es de madre siria y padre omaní, y registró viajes previos a Siria.
El ataque ocurrió el pasado miércoles a bordo de un Boeing 737 MAX 8 que volaba desde Dubái hacia Tel Aviv con 182 personas. El copiloto utilizó un hacha de emergencia para golpear de forma reiterada al comandante, mientras la aeronave sufría una brusca pérdida de altitud.
Según los datos del vuelo, la aeronave sufrió una brusca pérdida de altitud de 16.625 pies, equivalentes a 5067 metros, en poco más de 30 segundos. La maniobra fue tan violenta que se llegó a desprender una gran parte del timón de la aeronave.
El capitán Smit Machchhar, ciudadano indio con 17 años de experiencia en la aviación, quedó gravemente herido. "Estaba tirado en el piso, pero me dije a mí mismo que tenía que hacer un último esfuerzo para abrir la puerta", relató tras el episodio desde el hospital.
Machchhar explicó que, al sentir ese descenso del avión, juntó sus últimas fuerzas para accionar el mecanismo que permitió el ingreso de tripulantes y pasajeros a la cabina para reducir al atacante. Después, dos pilotos de reserva que viajaban como pasajeros asumieron el control y lograron aterrizar de emergencia a las 6.58 hora local en el aeropuerto de Tabuk, en el noroeste de Arabia Saudita.
El caso expuso fallas en los filtros de seguridad: los controles de Flydubai se enfocaron en antecedentes penales y no en su "radicalización". Eso le permitió eludir las restricciones de Israel que impiden el vuelo a pilotos de países sin relaciones diplomáticas.
Además, se conoció que las autoridades de Omán ya le habían prohibido volar previamente por temor a que hubiera adoptado posturas extremistas. Antes de su contratación por la aerolínea emiratí, fue reubicado en un puesto administrativo en Oman Air. La institución británica Buckinghamshire New University confirmó que cursó una formación a distancia sobre gestión aeronáutica sin entrenamiento de vuelo.
La compañía Royal Air Maroc indicó que en 2025 el hombre realizó una capacitación de tres meses, pero luego rechazó su solicitud de empleo. Las agencias de inteligencia de cuatro países del Golfo junto con Estados Unidos señalan que habría actuado como un "lobo solitario" sin nexos con organizaciones extremistas.
Las autoridades sauditas detuvieron inmediatamente a al-Hammami y lo trasladaron el jueves a Abu Dabi. Investigadores de la Justicia de Israel participarán junto con las autoridades de Emiratos Árabes Unidos en las tareas para esclarecer el móvil de la agresión y si pertenecía a una organización extremista o algún entramado similar.
El episodio dejó al descubierto un punto sensible de la seguridad aérea: los filtros no se enfocaron en la radicalización del copiloto.


