El cambio llegó sin estruendo, pero con peso institucional. Claudia Testa dejó la Subsecretaría de Trabajo y presentó una renuncia indeclinable ante Julio Cordero.
La exfuncionaria había ocupado el cargo desde 2024 en la gestión libertaria y venía de trabajar en una tarea similar en el gobierno porteño. En el mundo privado, trabajó en Ternium. Ahora, su salida abre una nueva etapa en la secretaría que depende de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello.
El reemplazo ya tiene nombre: Mariano Sartoris, abogado de confianza de Pettovello, asumirá el lunes. Hasta ahora se desempeñaba como subsecretario Legal de Capital Humano y antes había sido subsecretario administrativo en la Secretaría de Trabajo. Llegó con la ministra apenas arrancó la gestión, antes que Cordero, que entró en marzo de 2024.
Fuentes oficiales explicaron el enroque por una reestructuración del ministerio. En esa lectura, Testa “cumplió una etapa” y Sartoris es un abogado de confianza que llegó con Pettovello desde el día uno a la Casa Rosada. El mensaje es claro: se reordena el equipo.
Testa tenía buena llegada con sindicalistas y empresarios, y desde ambos sectores lamentaron su salida. Un jerárquico de la CGT fue directo: “Era la única solvente en esa área”. Esa frase pesa porque describe un vacío en un área que cruza salarios, conflictos y negociación colectiva.
En la carta que remitió a Cordero, Testa agradeció la confianza y el apoyo para llevar adelante su gestión. También valoró la colaboración recibida del equipo de trabajo que la acompañó durante la misma.
Sartoris será el sexto funcionario en ocupar la Subsecretaría de Trabajo desde diciembre de 2023. Antes de Testa estuvo Martín Huidobro, abogado de Capital Humano, echado en octubre de 2024. Previo a él pasaron Horacio Pitrau, Mariana Hortal Sueldo y Liliana Archimbal, todos ex Pro y vinculados al exministro de Trabajo macrista Jorge Triaca.
El recorrido de nombres no es menor: seis funcionarios para un puesto que cruza salarios, conflictos y negociación colectiva. Para un área que negocia con gremios y empresas, cada cambio de timón deja una huella en la relación con los sectores productivos.
La entrada de Sartoris el lunes cierra una etapa en el área laboral. Si el gobierno busca estabilidad, la pregunta no es solo quién firma, sino cómo se sostiene la negociación con gremios y empresas. Ahí se va a medir la nueva conducción.


