No es una obra cualquiera: Enersa está cambiando los conductores de alta tensión que cruzan el río Paraná y sostienen el vínculo eléctrico entre Santa Fe y Entre Ríos. Vos sabés que una línea de alta tensión no se cambia con un simple mantenimiento: acá se trata de una vía navegable y de un tendido que, hasta ahora, operaba con restricciones.
La intervención alcanza a las líneas “Paraná I” y “Paraná II”, que vinculan la Estación Transformadora Paraná Norte con Rincón y Calchines, en Santa Fe. Para el reemplazo se instalarán nuevos conductores de aluminio con alma de acero, especialmente diseñados para este tipo de instalaciones.
Uriel Brupbacher, presidente de Enersa, lo resumió sin vueltas: “Estas líneas estaban dañadas a raíz de un accidente que ocurrió hace más de 30 años. Desde entonces, se hicieron correcciones paliativas y hoy, gracias a las inversiones estratégicas que realiza la Empresa, podemos efectuar el cambio”. Es decir, no se trata de un simple mantenimiento: el cambio llega después de décadas de parches y de una necesidad de dejar el tendido en condiciones.
El mismo Brupbacher explicó que estas líneas aportan estabilidad y confiabilidad al sistema interconectado, porque actúan como alimentación alternativa entre la provincia y Santa Fe, en ambos sentidos, ante una falla eléctrica o situaciones de exceso de demanda. También subrayó que la obra muestra la capacidad del personal de Enersa y la tecnología de vanguardia aplicada.
El reemplazo se realiza mediante un sistema de “tensión controlada”, que permite mantener los conductores elevados durante todo el tendido. De esa forma se garantiza la altura libre de navegación y se evitan interferencias con las instalaciones existentes. Por tratarse de una vía navegable, la Prefectura Naval Argentina colabora en los trabajos.
El punto más sensible para los usuarios es la continuidad: las instalaciones eléctricas ubicadas por debajo de los conductores permanecerán en servicio durante los trabajos. Así, la obra no afectará el suministro a los usuarios, un dato que pesa cuando se habla de alta tensión, navegación y una inversión que supera los 160 mil dólares.
La inversión supera los 160 mil dólares y permite recuperar la capacidad nominal de transporte de ambas líneas de Alta Tensión, que hasta el momento operaban con restricciones. Ese margen recuperado no es un detalle técnico: es la diferencia entre un tendido que trabaja a medias y otro que puede cumplir su función plena.
Con este reemplazo, Enersa fortalece un vínculo eléctrico estratégico entre Santa Fe y Entre Ríos, recupera capacidad de transporte y suma mayor respaldo y confiabilidad al sistema eléctrico regional. La obra queda instalada como una señal de que la energía no se administra con parches, sino con infraestructura a la altura de la demanda.


