El Patronato vuelve a tener peso el domingo: el Rojinegro sale a jugar desde las 16 en el Presbítero Bartolomé Grella ante San Martín de San Juan, por la fecha 31. No es un partido cualquiera: quiere sumar de a tres para estirar la distancia con la zona de descenso.
El contexto aprieta: después del empate ante Nueva Chicago y la derrota de Chacarita, el Patronato tiene una chance clara para agrandar la diferencia con el descenso. En la fecha 31, cada punto vale oro y cada victoria se convierte en oxígeno para el equipo de Marcelo Fuentes.
La clave del momento no es solo ganar: es sostener la regularidad en el Grella y demostrar que el Patronato puede competir de igual a igual cuando juega de local. Frente a San Martín de San Juan, el Rojinegro necesita mostrar carácter, intensidad y claridad en los metros finales.
La incógnita de la formación sigue en el aire: Marcelo Fuentes podría repetir el equipo, una decisión que habla de confianza y de continuidad. En un torneo donde el descenso marca la agenda, no conviene mover piezas de más si el plantel viene encontrando estabilidad.
El domingo desde las 16 va a poner a prueba a todo el Patronato: cuerpo técnico, jugadores y decisiones. Si el Rojinegro logra imponer su juego en el Grella, va a volver a respirar tranquilo; si no, la fecha 31 puede dejar la sensación amarga de una oportunidad perdida.
El Presbítero Bartolomé Grella vuelve a ser el punto de encuentro de una fecha 31 que no perdona. Para el Patronato, jugar en su cancha y ante San Martín de San Juan es una oportunidad para transformar la presión en rendimiento y la expectativa en puntos.
La zona de descenso no se mueve sola y el Patronato sabe que cada partido cuenta. Después del empate ante Nueva Chicago y la derrota de Chacarita, la necesidad de ganar se vuelve más concreta: si el Rojinegro suma, estira; si no, la distancia se achica y el aire se complica.
En el fútbol, los domingos desde las 16 no se eligen: se viven. Para el Patronato, la fecha 31 puede ser un antes y un después en la pelea por alejarse del descenso. La pelota va a rodar en el Grella y el equipo de Marcelo Fuentes tendrá que estar a la altura de la ocasión y de la fecha del domingo.


