La palabra que repite el documento no es números, sino personas. En la sede del Partido Justicialista de Concordia, dirigentes y militantes peronistas se encontraron para pedir unidad y marcar una advertencia sobre el desfinanciamiento y el abandono de políticas sociales.
El pronunciamiento pone el dedo en la llaga: niñez, salud, educación, discapacidad, violencia de género y jubilados. También entra la precarización laboral, con efectos sobre miles de familias. No es una lista de reclamos sueltos: es un mapa de lo que, según ellas, está quedando al descubierto.
“No hablamos de números. Hablamos de personas. Hablamos de dignidad”, sostiene el texto, que reivindica el rol del Estado como herramienta para garantizar derechos. La frase no suena a discurso viejo: suena a una lectura dura de lo que están viendo en el territorio. Y ahí aparece la justicia social, que piden volver a poner en el centro de la agenda.
La reivindicación a Eva Perón no fue un adorno. Las dirigentes y militantes la usaron para marcar una responsabilidad política: organizarse frente a las demandas de la comunidad, especialmente de los sectores más vulnerables. En ese marco, el encuentro no se limitó a mirar hacia afuera: también apuntó a la fragmentación interna que atraviesa al espacio.
Por eso propusieron una gran mesa de unidad en Concordia y Entre Ríos. La idea no es tapar diferencias con una foto: es superar las tensiones sectoriales y fortalecer al Partido Justicialista como herramienta política. “No vamos a resignarnos, no vamos a naturalizar el abandono y no vamos a aceptar que los derechos conquistados sean presentados como privilegios”, expresaron.
La convocatoria, además, muestra que el debate no se queda en la queja. Pone sobre la mesa la construcción política: una mesa de unidad que no sea solo un nombre, sino un espacio para discutir agenda, representación y responsabilidad pública. En Concordia, eso se traduce en una pregunta incómoda: ¿quién va a hablar por los que más necesitan?
El documento también mira a las elecciones de 2027. Las mujeres peronistas plantearon que quienes representen al PJ deberán asumir públicamente el compromiso de priorizar una agenda vinculada con la niñez, la familia, la salud, la educación y la protección social. Fuerte. Y con nombre y apellido político.
Concordia no es solo la sede de la reunión: es el escenario donde el peronismo discute si puede volver a ser una fuerza de propuesta. El mensaje quedó claro: si hay unidad, hay agenda. Si no, el riesgo no es solo perder una elección, sino dejar a miles de personas esperando respuestas que no llegan.


