El domingo amaneció con patrullas, ambulancias y camiones de bomberos en Fairford, Reino Unido: evacuaron a los vecinos de Whelford y detuvieron a varios hombres cerca de una base con personal estadounidense.
La base de la RAF Fairford, en Gloucestershire, es el punto desde donde salen aviones norteamericanos hacia Medio Oriente y donde aterrizó Donald Trump al salir de urgencia de Turquía en otro avión, ante la posibilidad de un ataque.
La policía británica declaró un “incidente grave”, un estatus que se usa antes de definir un acto terrorista. Detuvieron a varios hombres por presuntos delitos contemplados en la Ley de Explosivos y enviaron un equipo de desactivación al pueblo.
Según la fuerza de Gloucestershire, se evacuaron varias propiedades en el pueblo y los residentes fueron llevados a un centro recreativo cercano. El ejército inspeccionó vehículos, se fortificaron los accesos y se vieron controles de carretera con policía armada.
En una zona verde del pueblo, ambulancias y coches de policía quedaron detenidos. También se vio a policías armados bloqueando el acceso a la puerta principal de la base, mientras la policía dijo que colabora con sus socios y aplica planes de actuación establecidos.
El contexto no es menor: en los últimos meses la base fue escenario de protestas por permitir que Estados Unidos la use para ataques contra emplazamientos de misiles iraníes que atacan barcos en el estrecho de Ormuz. Sir Keir Starmer se oponía y la fricción con Trump puso en tensión la alianza transatlántica.
En julio, la Guardia Revolucionaria de Irán pidió a Reino Unido no permitir que bombarderos estadounidenses operaran desde la base. Algunas fuentes de seguridad vinculan a los detenidos con los Guardias de la Revolución.
Irán ofreció ayer reabrir el estrecho de Ormuz en 7 días y el plan fue rechazado por Estados Unidos. Un portavoz del gobierno británico dijo que las fuerzas armadas están preparadas para mantener al país a salvo y defenderse las 24 horas del día.
Lo que pesa no es solo el cerco: es el estatus. Cuando la policía británica usa la expresión incidente grave, no tenés que leerlo como un ataque terrorista confirmado, pero tampoco es para descartar el peor escenario. En una base que ya vive tensiones por Medio Oriente, cualquier detención por explosivos se lee como una señal de alerta.
La Fuerza Aérea de Estados Unidos evitó dar detalles sobre medidas de protección y afirmó que el Ala de Apoyo al Combate 501 y otras alas en Reino Unido permanecen vigilantes. La policía sostuvo que la situación está bajo control y pidió a los habitantes no alarmarse.


