El Presupuesto volvió a ser el tablero donde Javier Milei mide cuánto le prestan los aliados. La frase “Roma no paga traidores” ya no suena a eslogan: aparece en público, en redes y hasta en la ciudad eterna. El mercado, en tanto, mira el riesgo país tocando su pico en seis meses.
La presión no es solo económica. Patricia Bullrich le hace frente al Presidente con desafíos públicos y permanentes, mientras los gobernadores demuestran lentitud para acompañar propuestas del Ejecutivo. En ese clima, el oficialismo necesita mostrar gobernabilidad antes que cualquier gesto de fuerza. Si el Presupuesto no se apoya, la señal al mercado puede salirte cara.
En Jujuy, donde Mauricio Macri reapareció el viernes tras casi un mes de silencio, el ex presidente buscó ordenar el frente amarillo. Transmitió en privado a jefes y legisladores del Noroeste que deben apoyar a Hernán Lacunza, quien está convencido de que será el próximo presidente. El optimismo de Lacunza contrasta con su bajo conocimiento entre los ciudadanos, pero él no se amilana.
Macri hace equilibrio. No quiere ser él quien haga naufragar las negociaciones de Cristian Ritondo y Fernando de Andreis con Diego Santilli y los Menem, delegados de Karina Milei. El encuentro del último jueves, que se repite cada dos semanas, estuvo a punto de caerse ante la falta de avances. En Balcarce 50 no aceptan las recomendaciones para relanzar la gestión y sumar cuadros técnicos del macrismo; y las dos partes coinciden en que ningún acuerdo electoral puede cerrarse un año antes.
El ex presidente recordó que el PRO fue el partido que más apoyó a Milei y, al mismo tiempo, volvió a diferenciarse de LLA. “Nosotros no robamos, queremos realmente transformar la realidad y para eso no hay que improvisar”, sostuvo. La mención a la corrupción no fue casual: el 47,9% de los encuestados en el último informe de Latam Pulse ubicó ese problema en el primer lugar de las preocupaciones, por encima del desempleo.
La interna se cruzó con una denuncia. Marcela Pagano, legisladora de Coherencia, sostiene que el ex intendente de la residencia de Olivos, Osvaldo Javier Sosa, desviaba compras de carnes para el emprendimiento Pancitos Caseros, propiedad de su cuñada Belén Agudiez. Sosa fue despedido y relevado por un coronel de Casa Militar. La ex mano derecha de Karina Milei renunció después de que las denuncias tomaran estado público. No consta una versión pública de la ex funcionaria.
Mientras tanto, Ernesto Sanz conversó hace un mes con el gobernador Alfredo Cornejo sobre la posibilidad de recrear el frente no peronista que cofundó hace 12 años. La idea sería contar con el apoyo de diez mandatarios provinciales que llegaron a gobernar sus distritos con variantes locales de la coalición. El tablero queda abierto: el Presupuesto, la interna y la señal de estabilidad se juegan en el mismo tablero.


