El dato llega con fuerza: la actividad económica argentina se contrajo 2,9% respecto de junio y cayó 1,4% en comparación interanual. La mejora del mes anterior quedó borrada de un golpe, y el cuadro general muestra una economía que vuelve a pisar el freno.
Los números del INDEC muestran que el EMAE quedó en su nivel más bajo desde marzo de 2025 y acumuló un retroceso de 4,1% frente a diciembre. En los primeros siete meses del año, el indicador apenas logró un crecimiento de 1,7% interanual. Es decir: la foto de julio no es una anécdota puntual, sino una señal de que la recuperación se está estirando más de lo esperado.
El deterioro no fue menor: ocho de los quince sectores relevados mostraron bajas interanuales. El comercio y la industria manufacturera fueron los principales responsables del resultado negativo, con una incidencia conjunta de 1,3 puntos porcentuales sobre el EMAE. Ahí se nota el peso de la demanda: cuando el consumo y la producción frenan, el resto de la economía siente el golpe.
Entre los rubros con mayores caídas se destacaron el comercio mayorista, minorista y reparaciones, con -5,1% interanual; la industria manufacturera, con -4,6%; la construcción, con -3,3%; y la intermediación financiera, con -3%. Son sectores que mueven trabajo, ingresos y consumo, así que su retroceso no queda solo en una planilla: se traduce en menos actividad, menos ventas y menos confianza.
En contraste, siete sectores mostraron subas. La pesca encabezó las alzas con un salto del 424,5% interanual, seguida por la explotación de minas y canteras (+8,4%) y la agricultura, ganadería, caza y silvicultura (+0,7%). En conjunto, estas actividades aportaron un punto porcentual al indicador, aunque no alcanzaron para compensar el retroceso del resto de la economía.
¿Qué significa esto para la agenda política y económica? Que la caída de julio vuelve a poner el foco en la capacidad de la actividad para sostenerse después de un repunte. No es solo un número frío: es la señal de que la economía todavía no logra encadenar meses de crecimiento firme, y vos lo sentís cuando el comercio o la industria frenan.
El cierre informativo queda claro: la economía argentina retrocedió en julio, borró la mejora de junio y quedó en su nivel más bajo desde marzo de 2025. En los próximos meses, el comercio y la industria serán los sectores a seguir de cerca para medir si la actividad logra recuperar impulso.


