La decisión judicial frenó lo que muchos daban por inevitable. Max, el pitbull que mordió a una menor en Paraná, no será sacrificado: el juez de Garantías Jorge Sueldo rechazó el pedido y ordenó su guarda provisoria en la Fundación Las Huellas.
El caso había generado tensión entre quienes exigían el sacrificio del animal como medida de seguridad y quienes reclamaban una salida alternativa. La intervención de la ONG Mi Reino por un Caballo fue clave para que la justicia explorara otras opciones antes de tomar una decisión irreversible.
Con la guarda provisoria en la fundación, Max quedará bajo custodia institucional mientras se define su situación de manera definitiva. La resolución del juez Sueldo marca un precedente en la forma en que la justicia entrerriana aborda estos casos, donde el bienestar animal y la seguridad pública deben encontrar un equilibrio posible.
La menor que sufrió la mordedura no fue identificada públicamente. El expediente continúa abierto y la guarda en Las Huellas es, por ahora, la medida vigente hasta que haya una resolución final.


