Hace 26 años, el empresario cordobés Hugo Zamparo fue el primero en plantar la emblemática M de McDonald’s en Entre Ríos, en el histórico edificio de peatonal San Martín y España, en el centro de Paraná. A fines de agosto pasado volvió a cortar cinta: inauguró el segundo local de Arcos Dorados en la ciudad, esta vez en Cinco Esquinas, detrás de la Municipalidad, donde durante décadas funcionó el Hotel El Supremo y después quedó la exterminal de ómnibus.
La nueva apertura no es solo un hito comercial. Zamparo forma parte de un selecto grupo de apenas 13 franquiciados en todo el país que ganaron la confianza de la multinacional para seguir expandiéndose. El local incorpora Automac y una estación de carga para autos eléctricos, dos novedades que marcan el perfil de la inversión. Y hay un dato que el propio empresario no esquiva: la decisión de apostar en Paraná estuvo atada a los beneficios del Régimen de Incentivo a las Nuevas Inversiones (RINI), la herramienta de la gestión provincial.
“Eso fue determinante para invertir el negocio en Paraná“, dijo Zamparo sin rodeos. Y fue más lejos: “Si hubiera sido un beneficio de uno o dos años, no me daba la ecuación. Es una mirada de largo plazo, como la tenemos en el negocio de peatonal. Son negocios a largo plazo y sin este tipo de apoyo hoy en día es imposible”. La frase vale lo que vale: sin el RINI, la inversión millonaria hubiera quedado paralizada o habría tenido otro destino.
El proceso para llegar a Cinco Esquinas no fue rápido ni sencillo. Zamparo reconoció que lleva más de 15 años detrás de ese predio. “Pasaron varias gestiones. Hubo una en la que estábamos por firmar y apareció una noticia a nivel nacional que implicaba al intendente y dijimos: no podemos firmar con esta intendencia”, contó, sin dar más detalles. La zona, según su visión, necesitaba urgente una transformación: “Era necesario transformar esa zona. Además, era un buen punto comercial”.
El impacto en el entorno ya se siente. Zamparo señaló que desde la inauguración proliferaron avisos inmobiliarios usando el nuevo local como referencia visual. “Eso pasa en todos lados cuando llega McDonald’s. Somos un comercio muy concurrido y por ello es un buen nicho para que se pongan negocios alrededor”, explicó. La revalorización de la zona, según él, ya está en marcha.
Para convencer a la corporación de aprobar la nueva franquicia, Zamparo siguió el protocolo habitual: presentar el negocio con datos de trading área, es decir, el flujo vehicular diario, la proximidad a escuelas, a la terminal y a un barrio de peso. En cuanto a por qué Paraná y no otra ciudad, la respuesta fue pragmática: la cantidad de habitantes habilita un segundo local, aunque aclaró que no es matemático. “Neuquén tiene casi la misma cantidad de habitantes que Paraná y tiene cinco locales. Todo depende del nivel socioeconómico del mercado”, señaló. La apuesta, en cualquier caso, ya está hecha y el local funciona.


