Ni un sí rotundo ni un no tajante. El ministro Troncoso salió a hablar de las PASO y dejó una posición que, bien leída, es más una advertencia que un respaldo: las apoya, pero con una condición que la política argentina difícilmente cumple.
En una entrevista en el programa Al Frente, de AET, Troncoso fue directo: “Soy partidario de las PASO. Me parecen una herramienta interesante. Nosotros, como gobierno, somos un producto de las PASO”. Hasta ahí, el sí. Pero enseguida vino el pero, y el pero pesa.
El ministro advirtió que la situación económica y el hartazgo social no pueden ignorarse a la hora de diseñar el calendario electoral. “Estamos en un momento de mucha estrechez económica, fragilidad y hartazgo de la ciudadanía hacia la política”, dijo, y señaló que someter a la población a múltiples rondas electorales tiene un costo que hay que evaluar con seriedad.
La frase que resume todo su argumento fue esta: “Si la PASO responde a una necesidad de la gente, quizá valga la pena. Ahora, si responde a que tres o cuatro políticos no se pueden poner de acuerdo, estamos en un problema”. Una definición que suena razonable pero que, en la práctica, deja la decisión flotando en el aire, porque nadie en la política reconoce públicamente que pelea por sus propios intereses.
En cuanto al esquema electoral de Entre Ríos, Troncoso recordó que la provincia ya aprobó una reforma política y que a partir de las próximas elecciones se utilizará la Boleta Única. Con la legislación vigente, el calendario provincial prevé elecciones en mayo y junio, lo que implica un esquema desdoblado respecto del orden nacional.
El ministro también aprovechó para dar un espaldarazo explícito al gobernador. Sobre una eventual reelección de Rogelio Frigerio, no dejó margen para la duda: “Creo que la provincia se merece cuatro años más de este gobernador, no tengo ningún tipo de dudas”. Con las elecciones de 2027 todavía en el horizonte, la incertidumbre sobre las PASO sigue abierta, pero el apoyo al jefe político del espacio ya está declarado.


