Una Volkswagen Amarok blanca de alta gama, tres armas de fuego, cien cartuchos y ropa usada en los robos. Ese fue el botín que encontró la Justicia al desbaratar una banda que venía sembrando el miedo en Concordia con asaltos a mano armada. El dato que más llama la atención: uno de los detenidos es un militar jubilado, dueño de la camioneta que usaban para escapar.
La investigación arrancó a partir de tres hechos delictivos registrados el 30 de agosto, el 3 y el 4 de septiembre de 2026, todos con armas de fuego de por medio. El fiscal Dr. Martín Núñez y el juez de Garantías Dr. Mauricio Guerrero impulsaron las medidas que permitieron avanzar sobre los sospechosos. Personal de distintas áreas de la Jefatura Departamental Concordia ejecutó el operativo.
El modus operandi era prolijo y repetido: los sospechosos elegían el blanco con anticipación, se acercaban en la Amarok, la dejaban estacionada cerca, y dos hombres con el rostro cubierto entraban al lugar exhibiendo armas. Reducían a las víctimas, se llevaban dinero y objetos de valor, y volvían corriendo al vehículo. La reiteración del patrón fue lo que los delató.
Según la hipótesis de la causa, el militar retirado no solo aportaba la camioneta sino que también habría facilitado las armas utilizadas en los asaltos. Uno de los otros implicados, que había recuperado la libertad hacía pocos meses, habría sido el encargado de reclutar integrantes. Otro habría participado directamente como autor material en al menos dos de los robos. El tercero, señalado como alguien con un extenso prontuario, habría sido convocado por los otros dos para sumarse a la organización.
Con los elementos reunidos, la Justicia autorizó cuatro allanamientos en distintos puntos de la ciudad: Feliciano y Avenida del Valle, Güemes y H. Primo, 25 de Mayo y Ramírez, y Diamante y Urdinarrain. Los cuatro procedimientos dieron resultado positivo.
Entre lo secuestrado: la Volkswagen Amarok blanca, tres pistolas —una Bersa calibre .22, una Hi-Power 9 mm y una Bersa 9 mm—, aproximadamente 100 cartuchos de distintos calibres, siete teléfonos celulares y prendas de vestir que serían las utilizadas durante los asaltos.
Como resultado de los operativos quedaron detenidos tres hombres mayores de edad, entre ellos el militar jubilado. Dos sospechosos permanecen prófugos y son buscados en el marco de la causa que continúa en manos de la Justicia entrerriana.


