La capital entrerriana da un paso concreto en materia de seguridad vial. La Municipalidad de Paraná anunció la incorporación de 40 nuevos puntos de fiscalización electrónica distribuidos en la ciudad para reforzar el control del tránsito.
Los dispositivos no van a mirar para otro lado: registrarán semáforos en rojo, exceso de velocidad, giros indebidos, circulación de transporte pesado en zonas restringidas, y también el uso del celular al volante y la falta de cinturón de seguridad. Un abanico amplio de infracciones que hoy, en buena parte de las ciudades argentinas, pasan sin consecuencias.
La pregunta que siempre flota en este tipo de anuncios es si el sistema va a funcionar de verdad o si los puntos de control van a terminar siendo carteles caros que nadie monitorea. La tecnología existe, los recursos también. Lo que falta, casi siempre, es la voluntad sostenida de aplicar las sanciones con criterio y sin excepciones.
La seguridad vial no es un problema menor: los accidentes de tránsito siguen siendo una de las principales causas de muerte en Argentina, y Entre Ríos no escapa a esa estadística. Iniciativas como esta, si se ejecutan con seriedad, tienen el potencial de cambiar conductas y salvar vidas.
La Municipalidad de Paraná no informó todavía la fecha exacta de puesta en marcha ni los puntos específicos donde se instalarán los dispositivos, datos que se darán a conocer en los próximos días.


