Diez años esquivando a la justicia. Una mujer con condena firme de 20 años de prisión por delitos contra la integridad sexual y explotación de menores fue capturada en Ibicuy, localidad del sur entrerriano, poniendo fin a una fuga que se extendió desde 2016.
El pedido de detención llevaba una década activo y sin resultado. La mujer había logrado mantenerse fuera del alcance de las fuerzas de seguridad durante todo ese tiempo, mientras la condena por uno de los delitos más graves del Código Penal argentino esperaba ser ejecutada. La captura se concretó finalmente en Ibicuy, en el departamento de Islas del Ibicuy, al sur de la provincia de Entre Ríos.
En el marco del operativo, las autoridades también procedieron al arresto de un hombre acusado de presunto encubrimiento. La figura implica que habría colaborado, de alguna forma, para que la mujer permaneciera oculta o evadiera los controles que buscaban dar con su paradero. La investigación sobre este punto sigue su curso.
Los delitos por los que fue condenada la mujer involucran abuso sexual y explotación de menores de edad, crímenes que la justicia entrerriana sancionó con una de las penas más altas que prevé el sistema penal. Que alguien condenado por esos hechos haya podido permanecer diez años sin ser detenida es una pregunta que merece respuesta más allá del alivio que genera la captura.
Tanto la mujer detenida como el hombre arrestado por encubrimiento quedaron a disposición de la autoridad judicial competente para continuar con el proceso legal correspondiente.


