No fue el fin de semana que esperaba. Franco Colapinto terminó en el puesto 14° el Gran Premio de Países Bajos de la Fórmula 1, golpeado por una doble penalización y sin las actualizaciones que Alpine aplicó a otros autos del equipo. Un combo difícil de remontar para cualquier piloto.
El joven argentino largó condicionado y la carrera no hizo más que confirmar lo que ya se veía venir: sin el paquete técnico necesario para competir de igual a igual, las sanciones terminaron de hundir cualquier posibilidad de sumar puntos. Dos penalizaciones en una misma carrera son demasiado peso para cualquier estrategia.
Quien sí pudo rescatar algo para Alpine fue Pierre Gasly, que cruzó la línea en el décimo puesto y se llevó un punto para el equipo francés. Un resultado modesto pero concreto, en un circuito donde la diferencia entre autos actualizados y los que no lo están se nota con brutalidad.
La victoria fue para Lando Norris, el británico de McLaren, que consiguió su segunda victoria en la temporada y sigue apretando en la pelea por el campeonato. El podio lo completaron ambos pilotos de Mercedes, que demostraron que el equipo alemán sigue siendo una fuerza a tener en cuenta en cada carrera.
Para Colapinto, el desafío ahora es mirar hacia adelante. La falta de actualizaciones no es un dato menor: en la Fórmula 1 moderna, correr con un auto rezagado técnicamente es casi como correr con una mano atada. El piloto de San Andrés de Giles tiene el talento, pero necesita que Alpine le dé las herramientas para demostrarlo. La próxima fecha será una nueva oportunidad para ver si el equipo decide apostar de verdad por él.


