La puerta de la planta no se va a abrir. La Cámara laboral rechazó el pedido de reincorporación presentado por el SUTNA en favor de los 920 trabajadores despedidos de FATE, la histórica fábrica de neumáticos. El fallo cierra, al menos por ahora, la chance de que esos empleados vuelvan a sus puestos por vía judicial.
El sindicato había impulsado la medida con urgencia, buscando que la Justicia frenara los despidos y ordenara el regreso a la línea de producción. La respuesta del tribunal fue negativa en ese punto central: no hay reincorporación. Sin embargo, el fallo no dejó todo en cero.
La Cámara preservó los salarios cobrados durante la vigencia de las medidas cautelares. Eso significa que los trabajadores que percibieron haberes mientras duró la cautelar no deberán devolver ese dinero, un dato que no es menor cuando hablamos de casi un millar de familias afectadas.
Además, el tribunal dejó abierta la vía de los reclamos indemnizatorios. Es decir, el conflicto judicial no termina acá: lo que se cierra es la puerta de la reincorporación, pero queda habilitado el camino para exigir compensaciones económicas. Para los trabajadores y el gremio, eso es tanto una derrota parcial como una posibilidad concreta de pelea en otro terreno.
El caso de FATE viene generando tensión en el sector industrial desde que se concretaron los despidos masivos. Con 920 puestos de trabajo en juego, la causa se convirtió en uno de los conflictos laborales más resonantes del año en la industria manufacturera argentina. El rechazo judicial a la reincorporación no cierra el expediente: la disputa sigue, ahora con el foco puesto en las indemnizaciones.


