La agenda no fue corta ni liviana. El gobernador Rogelio Frigerio se sentó con el intendente de Gualeguaychú, Mauricio Davico, en Casa de Gobierno para avanzar en una serie de temas que hacen al día a día de la ciudad y su relación con la provincia.
Sobre la mesa estuvieron tres ejes concretos: gestión hídrica, salud y obras. Tres rubros que, en cualquier municipio entrerriano, definen si la gente siente o no que el Estado está presente. La reunión fue de trabajo, sin protocolo de por medio.
El encuentro entre el jefe del Ejecutivo provincial y el intendente de uno de los municipios más grandes de Entre Ríos marca una dinámica que Frigerio viene sosteniendo con distintos intendentes del interior: reuniones de gestión directa, sin grandes anuncios pero con temas concretos sobre el tapete. En este caso, Gualeguaychú llevó sus prioridades y la provincia escuchó.
Los detalles de los acuerdos o compromisos que surgieron del encuentro no trascendieron en forma oficial, pero la sola coincidencia de los tres ejes habla de una ciudad que tiene pendientes tanto en infraestructura como en servicios esenciales. La continuidad de estas reuniones será la que marque si el diálogo se traduce en resultados concretos para los vecinos.


