El peronismo entrerriano no para de sangrar. Patricia Díaz, senadora provincial, abandonó el bloque Más para Entre Ríos y armó un monobloque propio alineado con José Cáceres Rossi, intendente de Santa Elena y su esposo, quien fue expulsado del PJ por decisión del Congreso partidario hace pocas semanas.
Díaz explicó que continuará su tarea legislativa desde un espacio propio y agradeció a los integrantes de la bancada por el trato y el trabajo compartido. Pero no dejó pasar la oportunidad de cuestionar con firmeza la sanción contra Rossi, a quien calificó de figura central del peronismo entrerriano: vicegobernador de Entre Ríos, seis veces intendente de Santa Elena y protagonista de múltiples procesos electorales del partido.
Lo que más le pesó fue la lógica de la expulsión. “La decisión resulta aún más difícil de comprender porque en esta oportunidad Rossi no fue candidato”, señaló la senadora, dejando en claro que la sanción le parece desproporcionada y, en sus propias palabras, “inédita”. Aun así, no se fue con el portazo encendido: afirmó que asume la ruptura “con serenidad” y que puede abrir una nueva etapa política.
El problema para el PJ es que esto no es un hecho aislado: es el tercero en una serie. El bloque Más para Entre Ríos arrancó el período 2023-2027 con nueve senadores, frente a ocho de Juntos por Entre Ríos. Desde entonces perdió a Gladys Domínguez, luego a Nancy Miranda y ahora a Patricia Díaz. El resultado: la bancada peronista quedó reducida a seis miembros, mientras que Juntos por Entre Ríos se convirtió en el bloque más numeroso del Senado provincial.
La paradoja es que ni siquiera el bloque que ganó en número tiene mayoría propia. Con 17 bancas en total, se necesitan 9 votos para alcanzar la mayoría, lo que obliga a todos los sectores a negociar. En ese tablero fragmentado, Rossi y Díaz buscan construir un espacio con el que el exvicegobernador ya anunció públicamente que aspira a disputar la candidatura a gobernador. El peronismo entrerriano, mientras tanto, llega a esa disputa con el bloque legislativo más débil de los últimos años.


