No perdonar deudas, sino hacerlas pagables. Esa es la apuesta del diputado provincial Jonatan Cresto, que presentó un proyecto para crear un Programa de Desendeudamiento Familiar destinado a entrerrianos atrapados en el espiral de intereses que se come el sueldo antes de que llegue el fin de mes.
La iniciativa apunta a quienes residan en Entre Ríos y registren deudas de tarjetas de crédito o préstamos personales, siempre que cumplan parámetros de ingresos, nivel de endeudamiento y situación crediticia que fijará el programa. También se contempla el acceso para monotributistas, autónomos y emprendedores, un sector que suele quedar afuera de los esquemas clásicos de refinanciación.
“Hay familias que trabajan y quieren cumplir, pero quedaron atrapadas destinando cada vez más de sus ingresos al pago de intereses. Queremos cambiar deuda cara por deuda pagable”, explicó Cresto, dejando en claro que no se trata de un regalo sino de una herramienta concreta para ordenar las finanzas domésticas.
El modelo que inspira la propuesta es el Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal impulsado en la Ciudad de Buenos Aires por el legislador Leandro Santoro, ya aprobado por la Legislatura porteña y con la adhesión de cuatro entidades financieras: Banco Ciudad, Santander, ICBC y Supervielle. Cresto busca adaptar ese esquema a la realidad económica y territorial entrerriana, reconociendo expresamente ese antecedente.
Para que los bancos se suban al barco, el proyecto ofrece un incentivo concreto: una reducción del 50% en Ingresos Brutos aplicada exclusivamente sobre los intereses de los créditos otorgados dentro del programa. Sin ese tipo de zanahoria, la adhesión voluntaria del sector financiero sería, cuanto menos, optimista.
La iniciativa llega con un bloque de respaldo nada menor. Acompañan el proyecto los diputados del Bloque Más para Entre Ríos: Juan José Bahillo, Sergio Castrillón, Yari Seyler y José María Kramer, y las diputadas María Laura Stratta, Mariel Ávila, Silvia Moreno, Andrea Zoff y Silvina Deccó. Diez firmas que le dan peso político a una propuesta que, si prospera, podría alcanzar a miles de familias provinciales.
“El endeudamiento de las familias no es solamente un problema financiero: afecta el consumo, el comercio y toda la economía provincial”, cerró Cresto, apuntando a un efecto dominó que va mucho más allá del bolsillo individual. El proyecto deberá ahora recorrer el camino legislativo en la Cámara de Diputados de Entre Ríos para convertirse en ley.


