El número no para de bajar y ya no hay forma de disimularlo. En Entre Ríos, el tejido productivo privado se sigue deshilachando: según un informe de la consultora Politikon Chaco en base a registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), en mayo de 2026 la provincia contaba con 15.882 empresas empleadoras activas. Un año antes eran 16.545. La diferencia es brutal: 663 empresas que dejaron de existir en doce meses.
La caída interanual provincial es del 4,0%, por encima del promedio nacional. Pero si se amplía la lupa y se compara con noviembre de 2023, el golpe es todavía más contundente: 1.217 empresas empleadoras menos en dos años y medio, lo que representa una contracción del 7,1%. Cada empresa que cierra es un patrón que se va, trabajadores que quedan en la calle y una cadena de proveedores, alquileres y consumos que se corta.
El fenómeno no es exclusivo de Entre Ríos, pero la provincia está entre las más golpeadas. A nivel nacional, en mayo de 2026 se registraron 477.463 empresas privadas empleadoras, con una baja del 3,3% interanual, equivalente a 16.422 firmas menos en todo el país. El indicador acumula 27 meses consecutivos de descensos, una racha que ya no puede atribuirse a un trimestre malo ni a una estacionalidad particular.
Desde noviembre de 2023, la pérdida nacional trepa al 6,0%, con 30.385 empresas desaparecidas en todo el territorio argentino. La única jurisdicción que escapó a la tendencia fue Neuquén, con un leve incremento del 0,1% (apenas 13 firmas más). En el extremo opuesto, La Rioja sufrió la mayor caída con un -16,1%, seguida por Misiones (-8,9%) y Tierra del Fuego (-8,2%).
Los sectores más afectados en la medición interanual nacional son la Industria Manufacturera, con una baja del 5,5%, y el Comercio, con una caída del 4,4%. Si se toma el período desde noviembre de 2023, la Construcción encabeza el desplome con un -9,3%, seguida por la Industria con -8,1%. Son los sectores que más trabajo generan, los que más empleos formales sostienen, y los que más están sufriendo el ajuste.
Para Entre Ríos, una provincia con fuerte peso de la agroindustria, el comercio y la construcción, estos números no son solo estadísticas: son el termómetro de una economía real que sigue enfriándose, empresa por empresa, puesto de trabajo por puesto de trabajo.


