Una de las ciudades industriales más importantes de Entre Ríos atraviesa una de sus peores crisis laborales en años. Concepción del Uruguay mira con angustia el desmoronamiento de Granja Tres Arroyos, la firma avícola de la familia De Grazia que supo ser la número uno del país y que hoy tiene su planta La China completamente paralizada, con casi mil trabajadores en la incertidumbre y unos 250 telegramas de despido ya en la calle.
El intendente José Eduardo Lauritto, en su tercera gestión al frente del municipio y con la experiencia de haber sido vicegobernador de la provincia, no esquivó el tema. En diálogo con medios locales, planteó la necesidad urgente de convocar “una mesa entre Nación, Provincia y los municipios” para hacer frente a esta clase de crisis empresariales que pueden dejar a ciudades enteras sin su principal fuente de trabajo privado.
El diagnóstico que trazó Lauritto es contundente: Tres Arroyos está en un proceso claro de insolvencia. La empresa, que inició su primera faena en noviembre de 1985 con apenas 87 empleados, llegó a emplear a 7.049 personas en todo el país en mayo de 2024, distribuidas en ocho plantas en Córdoba, Buenos Aires, Montevideo y dos en Concepción del Uruguay. En la ciudad, el pico fue de 1.982 empleados hace cinco años. Hoy, la planta está parada y el número es cero.
El cóctel que llevó a la firma a este punto incluye el impacto de la gripe aviar, el cierre de exportaciones, la sobreoferta en el mercado interno y una fuerte suba de costos de producción. A eso se sumaron sueldos adeudados, pasivos crediticios y una cadena de pagos que se fue enredando hasta hacer eclosión. El Gobierno provincial intervino con una conciliación obligatoria y sostiene ayudas paliativas en alimentos y tarifas de luz, pero nadie en la ciudad se engaña: eso no alcanza para reemplazar el salario de casi mil familias.
La visita de referentes de la Unión Industrial de Entre Ríos (UIER) a Concepción del Uruguay fue el disparador para que Lauritto pusiera en palabras lo que muchos intendentes de la provincia piensan pero pocos dicen con tanta claridad: los municipios solos no pueden contener el derrumbe de una empresa de esa escala. La propuesta de la mesa tripartita apunta precisamente a eso, a que el Estado en sus tres niveles no llegue tarde ni de forma descoordinada cuando una firma grande queda al borde de la quiebra.
El intendente también marcó el contexto más amplio: Argentina está en un momento de rediseño de objetivos, tanto en lo macro como en lo microeconómico, y las ciudades del interior industrial sienten ese sacudón con más fuerza que nadie. La situación de Concepción del Uruguay con Tres Arroyos es hoy el caso más visible, pero el propio Lauritto dejó en claro que la propuesta de articulación interestatal apunta a cualquier empresa similar que pueda quedar en situación crítica en el futuro.


