Hay un nuevo jugador en el tablero electoral entrerriano. Agustín Rossi, intendente de Santa Elena, presentó en Concordia el espacio “Hacer Futuro” y dejó en claro que no viene a pedir permiso: viene a competir, y con estructura propia.
Durante una conferencia de prensa, Rossi confirmó que el armado arrancará apoyado en partidos vecinales. “Tenemos un partido vecinal nuestro que tiene más de 1.000 afiliaciones en Santa Elena y nos vamos a confederar con algunos otros partidos vecinales”, explicó. También anticipó que busca armar una estructura provincial para conformar un frente, sin descartar la incorporación de otros partidos políticos.
Sobre la presencia en Concordia, fue cauto pero concreto: aseguró que ya existen dirigentes locales vinculados al armado, aunque evitó revelar nombres. “Mañana a las 11 de la mañana lo vamos a dar a conocer”, dijo ante la consulta periodística.
Su lectura del escenario electoral de 2027 es la de una elección abierta, competitiva y sin dueño. “Yo estoy convencido de que va a haber tres agrupaciones políticas: la izquierda, el oficialismo —que seguramente sería Frigerio—, el sello del PJ —no sabemos quién puede ser— y nosotros”, afirmó. Y admitió que si La Libertad Avanza presenta candidatura propia y divide el voto de la derecha, el escenario se vuelve todavía más abierto. “Va a ser hermosa esta elección”, cerró con entusiasmo.
Uno de los momentos más cargados de la conferencia fue cuando Rossi volvió a hablar de su ruptura con el Partido Justicialista, del que fue expulsado tras competir por fuera de la estructura partidaria. Usó nuevamente el término “la runfla” para referirse a quienes, según su mirada, condujeron al PJ en los últimos años. “La runfla de Concordia, Bordet, Cresto, Urribarri, casi todos… es el pasado”, sostuvo, y agregó que esos dirigentes “se quedaron con la plata de los entrerrianos”. Estas son afirmaciones de Rossi, no hechos probados por la justicia.
Para el santalenense, el problema de fondo no es la identidad peronista sino la confianza perdida. “Ha perdido dos cosas fundamentales: primero, confianza, y segundo, la calle”, dijo. Y lo ilustró con una frase que repite en su territorio: “Soy peronista, pero lo voto a Rossi”.
Sobre su expulsión del partido, Rossi relató que pidió no ser expulsado, que fue a dar la cara ante el Congreso partidario cuando no esperaban que apareciera, y que igual no le permitieron hablar ni defenderse. “Me echan. ¿Qué otro camino tengo? O si no me voy a mi casa y dejo la política, y a esta altura de mi vida no lo voy a dejar”, afirmó. Recordó que lleva 54 años afiliado al PJ y que todos los cargos que ejerció los obtuvo dentro del peronismo. El escenario para 2027 en Entre Ríos empieza a tomar forma, y Rossi ya se anotó en la carrera.


