Una medida que va a sentirse en cada ruta del país. El Gobierno nacional actualizó los límites de pesos y dimensiones permitidos para camiones, bitrenes y vehículos de pasajeros, en una decisión que modifica las reglas del transporte de cargas vigentes hasta ahora.
La normativa habilita configuraciones de hasta 31,25 metros de longitud, lo que representa un cambio significativo para el sector logístico. Los bitrenes, esas formaciones articuladas de gran porte que ya circulan por algunas rutas nacionales, son uno de los principales beneficiados de la actualización.
Pero la medida no se limita al tamaño. También adapta las reglas para unidades propulsadas a GNC, eléctricas e híbridas, reconociendo que la flota de transporte pesado está en plena transición tecnológica. En ese sentido, la actualización llega en un momento donde la renovación del parque automotor de cargas empieza a incorporar tecnologías más limpias, y la regulación anterior quedaba corta para contemplarlas.
Para el sector del transporte de cargas, que mueve buena parte de la producción agropecuaria e industrial del país, la posibilidad de trasladar mayor volumen por viaje puede traducirse en una reducción de costos operativos. En una economía donde la logística pesa fuerte en el precio final de los productos, ese detalle no es menor.
La medida también pone sobre la mesa una discusión que los operadores viales conocen bien: el estado de la infraestructura. Habilitar vehículos más largos y con mayor capacidad de carga exige que puentes, banquinas y pavimentos estén a la altura. Esa ecuación, en muchos tramos de la red vial argentina, todavía está pendiente de resolverse.
La actualización de los límites de pesos y dimensiones rige para todo el territorio nacional y alcanza tanto al transporte de cargas como a los vehículos de pasajeros de larga distancia que incorporen tecnologías alternativas de propulsión.


