Hay datos que hablan solos y hay frases que no necesitan traducción. Rogelio Frigerio presentó el balance de OSER con números en la mano y una sentencia que dejó poco margen para la ambigüedad: «Se podía hacer bien si no se robaba, si la dirigencia política no se quedaba con gran parte de los recursos de la gente». Así, de frente.
El acto se realizó junto al presidente de OSER, Mariano Gallegos, y al vicepresidente Ricardo García. El período evaluado abarca la intervención de 2025, el primer semestre de funcionamiento de la nueva conducción y la primera mitad de 2026. El diagnóstico de partida era conocido: una institución con deudas, listas de espera interminables y un aparato administrativo que consumía recursos que debían ir a los afiliados.
Los números que presentó el gobernador son contundentes. En comparación con el período anterior, OSER sumó más de 300.000 prestaciones, entre ellas 80.000 consultas médicas, 120.000 prácticas y 100.000 recetarios con cobertura. Además, se resolvió una de las situaciones más dolorosas que arrastraba la obra social: las más de 1.100 personas que esperaban una cirugía programada por falta de prótesis finalmente recibieron atención, gracias a la regularización de una deuda prestacional heredada que superaba los 10.000 millones de pesos.
¿Cómo se financió todo eso? Con ordenamiento, no con magia. El déficit institucional se redujo un 30 por ciento en términos reales durante el primer año. Se recortaron gastos administrativos, se renegociaron deudas, se regularizó laboralmente a 120 trabajadores y se eliminaron sobreprecios en la compra de medicamentos. El resultado más elocuente: el porcentaje de recursos destinado directamente a prestaciones de salud saltó del 77 por ciento en 2024 al 88 por ciento actual. Once puntos que antes se perdían en la estructura, ahora van al afiliado.
En el plano tecnológico, la aplicación MiOser ya procesa más de 500 trámites diarios con órdenes mediante código QR, incorporando recetas electrónicas y digitalización de autorizaciones. Un cambio que parece menor pero que para quien necesita un turno o una autorización urgente marca la diferencia entre un trámite de horas y uno de minutos.
Frigerio también anunció la implementación de un vademécum con criterios claros para la cobertura de medicamentos, de modo que todos los afiliados y prestadores sepan exactamente qué está cubierto, en qué porcentaje y bajo qué condiciones. Transparencia como regla, no como excepción.
El gobernador cerró con una frase que mezcla balance y promesa: «Este camino recién empieza». La obra social de los empleados estatales entrerrianos llegó a esta gestión con heridas profundas; los números de este balance sugieren que la cicatrización avanzó, aunque el trabajo por delante sigue siendo considerable.


