Una firma, un decreto y un nombre que vuelve. El presidente Javier Milei oficializó el cambio de denominación de la celebración infantil más popular del calendario argentino: a partir de ahora, se llama Día del Niño, tal como se conoció durante décadas antes de que la gestión anterior lo rebautizara como Día de las Infancias.
El cambio quedó plasmado en el Decreto 562/2025, publicado oficialmente por el Gobierno nacional. La fecha de celebración también quedó fijada con precisión: el tercer domingo de agosto de cada año, una tradición que los argentinos ya tienen incorporada al ritmo del invierno y los regalos.
No es la primera vez que esta celebración atraviesa modificaciones. A lo largo de su historia, el día dedicado a los chicos cambió tanto de nombre como de fecha en distintos momentos, respondiendo siempre a los contextos políticos y culturales de cada época. Esta vez, el argumento del oficialismo apunta a recuperar una denominación que considera más universal y menos ideologizada.
La decisión generó reacciones encontradas. Para una parte de la sociedad, el nombre Día de las Infancias representaba un avance en términos de inclusión y diversidad. Para otra, el retorno al Día del Niño es simplemente volver a llamar las cosas por su nombre histórico, sin más vueltas. El debate, previsiblemente, no terminó con el decreto.
Lo concreto es que este año la celebración se realizará el tercer domingo de agosto, con el nuevo nombre ya vigente por disposición oficial. Las jugueterías, los comercios y las familias ya tienen la fecha marcada en el almanaque.


