Un choque frontal brutal sobre la Ruta 14, este sábado, dejó un saldo que duele: dos personas muertas y otras dos gravemente heridas. El accidente ocurrió cerca de Santo Tomé y sacudió a quienes circulaban por esa traza en las horas previas a la noche.
El impacto fue entre un automóvil y un camión. La violencia del golpe frontal no dejó margen: las dos víctimas fatales murieron como consecuencia directa del siniestro, mientras que los dos heridos graves fueron trasladados de urgencia para recibir atención médica.
Lo que agrava el cuadro es la actitud del camionero: tras el choque, abandonó el lugar sin dar la cara ni prestar auxilio. Sin embargo, las fuerzas de seguridad lograron localizarlo y quedó a disposición de la Justicia. Ese detalle no es menor: irse de la escena de un accidente con muertos es, en cualquier código, una cobardía que la ley no perdona.
La Ruta 14 es una de las arterias más transitadas del noreste argentino y, al mismo tiempo, una de las más castigadas por los siniestros viales. Cada tanto, la misma historia se repite sobre el asfalto: velocidad, descuido o fatiga al volante, y vidas que no vuelven. El corredor que conecta provincias y mueve economías sigue cobrando un precio demasiado alto.
La causa quedó abierta y la Justicia avanzará sobre las responsabilidades del conductor del camión, quien deberá explicar no solo lo que ocurrió antes del impacto, sino también por qué eligió alejarse en lugar de quedarse a responder.


