La discusión sobre las prioridades del Municipio de Concordia estalló en el Concejo Deliberante. Por un lado, la concejal del PJ, Villalba, cuestionó que una cuadrilla municipal estuviera reparando veredas del estacionamiento interno de la Municipalidad mientras cientos de familias todavía intentan recuperarse del reciente temporal y la creciente del río Uruguay sigue golpeando a los barrios más vulnerables. Por el otro, el edil oficialista Sastre salió a responder con dureza y sin filtros.
Villalba había publicado imágenes de la obra en sus redes sociales y preguntó sin rodeos: «¿Es prioridad cambiar las veredas del estacionamiento interno de la Municipalidad de Concordia? ¿No hay otras urgencias?». Fue más lejos: sostuvo que «un camión de la Municipalidad y una cuadrilla de ocho personas podrían estar ayudando en las zonas afectadas por la tormenta». El Ejecutivo le explicó que los materiales ya estaban adquiridos, pero ella insistió en que el debate es de fondo: se trata de prioridades, no de materiales.
Sastre no tardó en responder. Calificó las críticas como «poco serias» y lanzó que la concejal «quiere hacerse influencer». Explicó que la Municipalidad tiene una planta de 2.200 empleados, de los cuales el 99 % tiene tareas específicas y no pueden ser reasignados a voluntad. «No podemos enviar a los 2.000 empleados a atender la crecida del río Uruguay ni a atender las inclemencias del tiempo a Villa Zorraquín», graficó, para ilustrar que vaciar áreas de sus funciones habituales quebrantaría la gestión municipal.
En ese marco, detalló que los tres empleados destinados a reparar la vereda utilizan baldosas sobrantes de la plazoleta Rural, materiales que ya estaban en poder del Municipio. «Si no les damos esa función, no pueden cumplir otra. No le podemos decir lo que se nos canta; tienen que hacer lo que tienen que hacer», recalcó. Además, justificó la obra señalando que en ese sector del estacionamiento hay un pozo documentado por las autoridades que atenta directamente contra la movilidad de personas con discapacidad.
Sastre también aprovechó para elogiar a otros concejales de la oposición, como Carolina Amiano, a quien destacó por generar propuestas concretas para personas en situación vulnerable. El contraste con Villalba fue explícito: «En vez de hacerse la abanderada de los humildes, hay que preocuparse en serio por las personas que tienen problemas, como en este caso, de movilidad reducida», fustigó. Y remató que, yendo por su segundo mandato, ya debería conocer cómo funciona cada área municipal.
Desde el Ejecutivo sostienen que la atención a las familias afectadas por el temporal y la creciente está a cargo de la Secretaría de Desarrollo Social, y que el Municipio actuó «desde el minuto 0» con respuestas concretas a los vecinos. La polémica, sin embargo, deja una pregunta que no se resuelve con organigramas: mientras el debate se libra en las redes y en el recinto, los barrios más golpeados siguen esperando que la ayuda llegue a tiempo.


