La tensión entre Argentina y Brasil sigue en el centro de la escena, pero el canciller Pablo Quirno salió a poner paños fríos: aseguró que no existe ninguna posibilidad de ruptura diplomática y encuadró el conflicto como una diferencia estrictamente ideológica entre dos presidentes que miran el mundo desde veredas opuestas.
“No hay ninguna chance de que de nuestro lado se rompan las relaciones. Nosotros no lo llevamos al plano institucional. Esperamos que el embajador retorne al país lo antes posible”, enfatizó Quirno en diálogo con Radio Mitre este miércoles. La aclaración llegó después de días de escalada verbal que sacudieron la relación bilateral.
El detonante fue la participación de Javier Milei en la ceremonia de proclamación de Flávio Bolsonaro como candidato presidencial para las elecciones de octubre en Brasil, donde el mandatario argentino llamó a Lula “presidiario” y “ladrón”, lo acusó de despilfarrar el dinero público y apoyó abiertamente a Bolsonaro como el único capaz de “parar a la basura socialista”. También llamó “basura calva” al juez de la Corte Suprema brasileña Alexandre de Moraes, quien instruyó el juicio por el que Jair Bolsonaro fue condenado a 27 años de cárcel por golpismo.
La respuesta de Brasilia fue inmediata: llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, y convocó al representante argentino en la capital brasileña, Daniel Raimondi. Funcionarios del gobierno de Lula repudiaron públicamente las declaraciones en los últimos días.
Quirno optó por no entrar en la guerra de declaraciones. “No vale la pena entrar en la situación de quien dijo esto y lo otro. Argentina no eleva este tema al nivel institucional, lo separamos del carril ideológico”, sostuvo el canciller, quien también anticipó que el gobierno argentino no va a responder a las declaraciones de Lula ni de sus funcionarios.
En paralelo, el canciller se refirió a la ola de críticas contra Argentina que creció en redes sociales durante el Mundial 2026, y señaló que proviene principalmente de cuentas “brasileras y mexicanas”, aunque aclaró: “No tengo pruebas de que alguien lo haya pagado“. Milei, en cambio, había acusado directamente al gobierno de Brasil de financiar una campaña en su contra.
Quirno también destacó la presencia de Milei en Perú durante la asunción de Keiko Fujimori el martes, y lo interpretó como evidencia de un “cambio de tendencia en el continente”, mencionando a Chile, Honduras y Colombia. “Milei es un defensor global de las ideas de la libertad”, afirmó el canciller, quien subrayó la alianza estratégica con Estados Unidos y el liderazgo regional del presidente argentino. La crisis con Brasil, por ahora, sigue abierta.


