El río Uruguay no para. La creciente avanza sobre la costa de Concordia y ya no quedan playas visibles en la Costanera: el agua las cubrió por completo y sigue subiendo sin apuro, con la paciencia lenta y pesada de los ríos cuando se enojan.
La Comisión Técnica Mixta de Salto Grande encendió la señal de alerta: el nivel continuará en ascenso durante los próximos días y podría trepar hasta los nueve metros en el puerto local. Un número que, para quienes vivieron crecientes anteriores, no es menor y obliga a estar atentos.
La Costanera Baja es la zona más expuesta. Cada centímetro que gana el río achica el margen y acerca la línea del agua a sectores que en días normales quedan bien por encima del nivel de inundación. Si la proyección de Salto Grande se confirma, la presión sobre esa franja costera va a ser considerable.
Vale recordar que el río Uruguay tiene su propio ritmo: lo que sube en las cuencas del norte tarda días en llegar a esta altura, así que el pico real puede coincidir o no exactamente con las estimaciones. Por eso el monitoreo constante es clave, y las autoridades locales deberían estar coordinando ya los protocolos de contingencia para los vecinos que viven más cerca de la costa.
Por ahora, la recomendación es clara: evitar el acceso a las playas cubiertas, mantenerse informado sobre la evolución del caudal y no subestimar la velocidad con que el río puede ganar terreno cuando la creciente está en marcha.


