El regreso a clases tras el receso de invierno no fue. AGMER cumple este lunes 20 de julio un paro de 24 horas en todas las escuelas públicas de Entre Ríos, y la medida tiene un destinatario claro: el Gobierno provincial, que cerró la negociación paritaria sin acuerdo y aplicó los aumentos por decreto.
La decisión fue tomada en el Plenario de Secretarias y Secretarios Generales del sindicato la semana pasada. El reclamo central es la falta de una propuesta salarial satisfactoria, pero hay algo que irrita especialmente a la conducción gremial: que el Ejecutivo provincial haya dado por fracasada la negociación de manera unilateral y haya optado por el decreto como herramienta de cierre. Para AGMER, eso no es paritaria, es imposición.
«Decimos basta al empobrecimiento de las y los docentes entrerrianos, y rechazamos todo ajuste en Educación», expresaron desde la conducción provincial del gremio en un comunicado. No es solo una frase de comunicado: es la síntesis de un sector que siente que cada ronda salarial le devuelve menos poder adquisitivo que la anterior.
El gremio también exige «ámbitos de discusión reales», lo que equivale a decir que las mesas que ofrece el gobierno no les parecen genuinas. Cuando un sindicato pide que la negociación sea real, la pregunta que queda flotando es qué fue lo que se negoció hasta ahora.
El impacto directo es concreto: miles de estudiantes entrerrianos no tuvieron clases este primer lunes del segundo semestre. Las familias, que ya acomodaron sus rutinas al receso, se encontraron con una semana que arranca en el mismo punto en que terminó. La medida de fuerza se suma a una tensión que no se resolvió en la mesa y que, si el gobierno no retoma el diálogo con una oferta distinta, difícilmente se resuelva sola.


