El temporal no avisó. En la noche del sábado, un fuerte sistema de tormentas barrió dos localidades entrerrianas y dejó un tendal de daños materiales que ya demanda respuesta de los municipios afectados.
En Federal, el viento derribó árboles y postes, y provocó voladuras de techos en distintos puntos de la ciudad. El escenario que describieron los vecinos fue el de una tormenta de alta intensidad que no dio tiempo a prepararse: en minutos, el temporal cambió la fisonomía de varias cuadras.
En Colón, los daños tuvieron un condimento extra: la carpa de la Fiesta del Turista sufrió destrozos por efecto del viento, lo que pone en alerta la continuidad o el estado del predio festivo. Además, un árbol cayó sobre un automóvil estacionado, y se registró un choque en la ex Ruta 26 vinculado a las condiciones climáticas adversas.
Dos ciudades, dos escenarios distintos, pero el mismo denominador común: la infraestructura urbana y los eventos públicos siguen siendo vulnerables ante fenómenos meteorológicos que, lejos de ser excepcionales, se repiten con una frecuencia que debería obligar a replantear protocolos de prevención y alerta temprana.
Las autoridades locales de ambos municipios deberán evaluar los daños y coordinar las tareas de limpieza y reparación en las próximas horas.


