Argentina sumó otra aprobación biotecnológica al listado de cultivos habilitados para uso comercial. Una nueva variedad de soja genéticamente modificada recibió el visto bueno oficial tras superar las evaluaciones técnicas correspondientes, con el foco puesto en su tolerancia a herbicidas y su capacidad de protección frente a dos amenazas clásicas del campo: nematodos e insectos.
El proceso de aprobación siguió los canales regulatorios establecidos para eventos biotecnológicos en el país. Los resultados de las evaluaciones realizadas respaldaron la aprobación comercial del cultivo, según se informó oficialmente. Argentina mantiene así su posición como uno de los países con mayor actividad en el desarrollo y habilitación de variedades transgénicas a nivel global, un rol que sostiene desde los años noventa.
La combinación de rasgos que presenta esta nueva soja no es menor: la tolerancia a herbicidas reduce costos de manejo de malezas, mientras que la resistencia a nematodos apunta a un problema que en algunas zonas productivas genera pérdidas significativas de rendimiento, difíciles de combatir con otras herramientas agronómicas. La protección contra insectos, por su parte, es un rasgo ya conocido en el paquete tecnológico local pero que en esta variedad aparece integrado junto a los otros dos atributos.
Para el sector agropecuario argentino, donde la soja es el principal cultivo de exportación, cada nueva aprobación biotecnológica representa una potencial herramienta para mejorar la productividad o reducir costos. La habilitación comercial abre la puerta para que semilleras y productores evalúen su incorporación en los ciclos agrícolas venideros.


