Los números no mienten: Entre Ríos está en el umbral de algo que hasta hace poco parecía lejano. La provincia podría, por primera vez, autosustentar su propia demanda interna de maíz sin depender de la producción de otras regiones.
En la campaña 2025/26 de maíz de primera, la superficie sembrada creció un 86% respecto a la campaña anterior. Un salto que no es menor: casi duplicar el área implica decisiones de productores, condiciones climáticas, precios y logística que tienen que alinearse al mismo tiempo. Cuando eso ocurre, los resultados se ven en la cosecha.
Y la cosecha respondió. Con rendimientos observados de 6.550 kilogramos por hectárea, el volumen total de producción alcanzó las 3.437.800 toneladas, lo que representa un crecimiento del 83% interanual. Millones de toneladas más en los silos entrerrianos, millones de toneladas menos que hay que traer de afuera.
El dato es relevante no solo por la magnitud del número. La autosuficiencia en maíz tiene implicancias directas sobre la cadena de valor provincial: desde la producción avícola y porcina, que consume grandes volúmenes de grano como alimento balanceado, hasta la industria de biocombustibles y la exportación. Cuando la provincia produce lo que consume, los costos de flete bajan, la competitividad sube y los márgenes mejoran para todos los eslabones.
Entre Ríos viene apostando fuerte a la diversificación agropecuaria, y el maíz es una pieza clave de ese tablero. La expansión de la siembra en esta campaña no es un accidente: refleja una tendencia que los técnicos del sector vienen monitoreando con atención creciente. Si los rendimientos se sostienen en las próximas campañas y la superficie no retrocede, la provincia podría consolidar esta posición como productora neta de maíz, con excedentes para el mercado externo.
El desafío ahora es sostener lo logrado. Las buenas campañas generan euforia, pero la infraestructura de almacenamiento, la conectividad vial y la estabilidad de las reglas de juego para el sector son los factores que determinan si el salto es sostenible o una foto de un año favorable. Por lo pronto, los números de esta campaña son una señal concreta de que el potencial existe y que, cuando se activa, los resultados son contundentes.


