El campo no quiere pelear contra una plataforma: quiere elegir. Esa fue la línea que CRA llevó a Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, en una reunión a nivel nacional con presencia entrerriana. El punto no es la tecnología en sí, sino quién define las reglas del juego.
El presidente de CRA, Carlos Castagnani, se reunió con el vicepresidente entrerriano José Ignacio Colombatto y el delegado de la Comisión de Medio Ambiente, Ernesto Messina. El objetivo fue plantear la preocupación del sector por la implementación del VISEC y el cumplimiento del Reglamento 1115 de la Unión Europea. Ahí aparece el nudo: un sistema que puede complicar la vida diaria del productor.
El gremio pidió que todas las plataformas reconocidas puedan operar libremente y en igualdad de condiciones. También reclamó que sea el productor quien elija cuál utilizar para acreditar el cumplimiento de los requisitos, sin que esa decisión quede condicionada por frigoríficos o compradores. La idea es clara: el que produce no debería depender de un eslabón de la cadena para cumplir una obligación.
“CRA no está en contra ni a favor de una plataforma en particular”, manifestaron este viernes en un comunicado en redes. El reclamo apunta al funcionamiento del sistema: la implementación actual agrega trámites, costos y exigencias burocráticas a los productores, que ya deben afrontar numerosas obligaciones administrativas. Ese es el punto que duele: no se trata de una formalidad menor, sino de una carga que se suma a la rutina del campo.
A eso se suma la preocupación por el uso de la certificación como argumento comercial para aplicar descuentos y desvalorizar el precio de la producción. La posición del gremio es clara: cumplir con las exigencias ambientales de los mercados internacionales no puede convertirse en una nueva carga para el productor ni en una herramienta para pagarle menos. En otras palabras, el cumplimiento no puede transformarse en una excusa para que el productor reciba menos por lo que produce.
“Si se habla de premiar la producción sostenible, ese reconocimiento debe traducirse en un adicional sobre el precio de mercado y no en un descuento”, añadieron. El mensaje es directo: la sostenibilidad no puede ser un pretexto para pagar menos por la producción. Si el mercado quiere distinguir lo sustentable, la lógica económica sugiere que ese valor se pague, no que se descuenta.
CRA dijo que continúa llevando la voz de los productores a los ámbitos de decisión. Busca una solución que respete la libertad de elección, simplifique los procedimientos y defienda el valor de la producción argentina. La discusión queda abierta: el sector quiere reglas claras, sin que el cumplimiento ambiental termine siendo una trampa para el que produce.


