miércoles, noviembre 4, 2026
InicioNACIONALESLa emoción de un entrerriano que tocará ante el Papa en Paysandú,...

La emoción de un entrerriano que tocará ante el Papa en Paysandú, Uruguay

Mateo Tano, de 26 años, va a vivir una noche que no se repite: tocará ante el papa León XIV en Paysandú, Uruguay, fuera de Entre Ríos, durante la recepción al pontífice. El guitarrista entrerriano no va a ir solo: subirá con su hermano a la banda de Catherine Vergnes y, con la emoción todavía fresca, lo describe como el show más importante de su vida.

La frase que lo define no es cualquier: “Es el show más importante de mi vida”. No es una frase de redes ni un eslogan: es la voz de un músico que sabe que el escenario no es el de todos los días, sino una cita con la historia, con la música y con un público que trasciende la escena local. Y lo va a hacer desde la guitarra, con su hermano, en una banda que ya tiene nombre propio.

Acá no hay lugar para el ruido vacío. Hay oficio, ensayo, nervio contenido y la certeza de que un show así no se repite dos veces. Mateo Tano es entrerriano, pero la escena lo espera en Uruguay: Paysandú será el escenario, León XIV el destinatario de la recepción y la música el idioma que va a poner en común a un público que no se mide con la rutina de los conciertos.

¿Y qué sentís cuando el show más importante de tu vida no es un festival grande, sino una recepción papal? Se siente como un golpe de aire: la carrera, el esfuerzo, los ensayos y la vocación se condensan en un instante. Para un músico, no hay premio más raro ni más difícil de explicar: no es solo tocar, es tocar donde la música se vuelve testimonio.

Tampoco es un dato menor: no es un recital cualquiera, es una recepción al Papa y el músico entrerriano va a estar ahí, con la guitarra, con su hermano y con la responsabilidad de representar una escena que se construye día a día, con ensayos, con sacrificio y con ganas de llegar lejos. En un país donde la música se defiende con paciencia, este tipo de citas pesan doble.

La nota no se cierra con un dato frío, sino con una imagen: un guitarrista entrerriano, de 26 años, con la música pegada a la piel y la cabeza puesta en un escenario que va a quedar para siempre en su memoria. Va a poder contar que no solo tocó: tocó ante el Papa, en Uruguay, con su hermano y con la certeza de que algunas noches no se olvidan.

MAS VISTAS

NOTAS RELACIONADAS
Secured By miniOrange