El resultado electoral en Estados Unidos dejó un mensaje claro: los demócratas tomaron el control del Congreso tras ganar el Senado y la Cámara de Representantes. ¿Qué te deja este resultado? El dato que ordena la semana es simple: el descontento con la gestión de Donald Trump habilita a la oposición a bloquear leyes, impulsar investigaciones y frenar nombramientos judiciales y de altos cargos durante los dos últimos años del mandato presidencial.
La victoria se consolidó con triunfos en Maine, Kansas, Iowa y Texas, entre otros estados. En el mapa electoral, el resultado marcó un quiebre en varios distritos.
En Maine, el ex leñador Troy Jackson derrotó a la senadora republicana Susan Collins. Con ese triunfo, los demócratas sumaron su séptimo escaño en la Cámara alta.
En Kansas, Adam Hamilton se convirtió en el primer demócrata elegido senador por ese estado desde 1932. En Texas, James Talarico obtuvo una victoria en el estado.
El partido también conquistó la gobernación de Georgia con Keisha Lance Bottoms. La dirigente se convirtió en la primera mujer negra en ocupar ese cargo en Estados Unidos.
Ante el resultado, Donald Trump adoptó un tono conciliador. “Creo que los demócratas hicieron un buen trabajo, de verdad lo creo. Lucharon con ahínco”, afirmó en una entrevista con Fox News, aunque aclaró que no consideraba el resultado “un ataque personal”.
El mandatario reconoció que la guerra contra Irán contribuyó a la derrota republicana, pero defendió la campaña militar. Por su parte, el líder demócrata de la Cámara, Hakeem Jeffries, afirmó que el movimiento MAGA estaba “en fuga de costa a costa”.
Trump, en tanto, insistió en que los republicanos habrían ganado por una amplia diferencia si él hubiera sido candidato. Reiteró su amenaza de vetar las leyes impulsadas por la oposición.
Los futuros de las acciones estadounidenses operaban en alza este miércoles, después de que el Partido Demócrata ganara el control de ambas cámaras del Congreso. A las 5:15 hora del Este, los contratos del Dow Jones ganaban 1,20%.
En el mismo relevamiento, los contratos del S&P 500 subían 0,78% y los del Nasdaq-100 0,68%. Los futuros anticipan cómo abrirá la rueda en Wall Street.
Los contratos de las empresas de menor capitalización, medidos por el índice Russell 2000, avanzaban 1,25%. El dato reforzaba la lectura de alivio en el tablero financiero.
El martes, el S&P 500 había cerrado con una suba de 0,4% y el Nasdaq-100 con una de 0,7%, mientras que el Dow Jones cayó 0,4%. Los mercados reaccionaron a la posibilidad de que nuevos funcionarios y medidas votadas en las urnas limiten la construcción de centros de datos.
En ese contexto, las acciones de los fabricantes de chips Nvidia y Micron perdían más de 1%. AMD, en cambio, subía 6% antes de la apertura, tras publicar resultados trimestrales que superaron las previsiones.
En Europa, las bolsas operaban en terreno positivo: el índice alemán DAX avanzaba 1,12% y el CAC 40 de París 1,07%. El FTSE 100 de Londres subía 0,76%.
El Euro Stoxx 50, que agrupa a las mayores empresas de la eurozona, avanzaba 1,37%. La lectura era clara: el mercado global digirió el cambio en Washington con optimismo.
El petróleo, en cambio, retrocedía. El Brent, referencia internacional, caía 1,14% y cotizaba a 102,42 dólares el barril, mientras que el WTI, la referencia estadounidense, bajaba 0,55% hasta 95,56 dólares.
Los operadores seguían atentos al próximo movimiento de Washington en la guerra con Irán. También miraban la posibilidad de negociaciones para poner fin a los conflictos en Irán y Ucrania.
En la lectura de la jornada, la derrota de Donald Trump en los comicios de medio término implica la muerte súbita de su proyecto geopolítico. También abre la oportunidad para Xi Jinping y León XIV de asumir una mayor influencia global, que el presidente de Estados Unidos intentó aplacar desde la Casa Blanca.
Un senador electo por Michigan dio el tono de la victoria: “Me siento muy orgulloso y honrado de estar aquí como su senador electo por el gran estado de Michigan”. La imagen de la victoria demócrata quedó grabada en el tablero político.
El nuevo Congreso demócrata llega con la tarea de frenar al Ejecutivo, investigar la administración republicana y definir el rumbo de las políticas públicas en los dos últimos años de Donald Trump. El mercado, por ahora, eligió mirar con alzas el cambio de poder en Estados Unidos.


