Los números no cuadran. Y cuando hablamos de $34.822.892 en juego, que las cuentas no cierren no es un detalle menor: es una bandera roja. El municipio de Concordia formalizó la compra de artículos deportivos, pero el decreto publicado este martes 3 de noviembre en el Boletín Oficial arrastra una serie de inconsistencias que dejan más dudas que certezas sobre la gestión administrativa.
La adjudicación, correspondiente al segundo llamado de la Licitación Privada N° 12/2026, quedó repartida entre dos proveedores: la Sucesión de Jorge Antonio Novello se llevó la mayor parte por $32.247.252, mientras que Brisa Bertoldi recibió $2.575.640. Hasta ahí, todo parece un trámite burocrático más. Pero al revisar las planillas, el panorama cambia radicalmente.
El caso más llamativo es el ítem 9: 30 pelotas de vóley. El precio unitario fijado es de $329.600, pero el subtotal consignado es de $7.188.000, cuando la multiplicación simple arroja $9.888.000. La diferencia salta a la vista: $2,7 millones que no aparecen en el papel. No es un error de tipeo menor; es una fractura en la lógica de la licitación.
Y no es el único. En el ítem 29, un cajón de madera figura con un precio de $155.200 pero un subtotal de $115.200 por una sola unidad; en el ítem 33, una remera de arquero de hockey tiene un precio de $42.000 y un subtotal de $45.000. En el ítem 65, dos guantes de boxeo a $50.700 cada uno suman solo $50.700 en el total, como si uno no existiera. La suma de estas diferencias acumuladas asciende a $2.797.698.
Lo que preocupa no es solo el error aritmético, sino la repetición: los mismos fallos se copian en los cuadros de adjudicación y en el Anexo I del decreto. Además, el ítem 68 aparece adjudicado a la Sucesión de Novello, pero en el anexo no se consigna ningún proveedor. Y las 176 pecheras de Bertoldi cambian de número de ítem entre los considerandos y el artículo final. ¿Es descuido o hay algo más detrás?
El decreto, firmado por el presidente municipal Francisco Azcué y el secretario de Desarrollo Productivo Sebastián Aristide, sostiene que el monto resultó un 22,12% inferior a la imputación preventiva. En paralelo, se aprobó un tercer llamado con un presupuesto de $45.453.562 para los artículos pendientes. Mientras tanto, la sociedad se queda con la sensación de que la transparencia en las compras públicas tiene grietas que merecen una auditoría a fondo.


