A un año de las elecciones presidenciales, Mauricio Macri volvió a la escena pública con una frase que no deja lugar a dudas: “no se avanzó en nada” en las negociaciones con La Libertad Avanza. Fue en la cena solidaria de la Fundación Hacemos, que encabeza María Eugenia Vidal.
El ex jefe de Estado remarcó que Fernando De Andreis y Cristian Ritondo le informaron que el entendimiento con el oficialismo sigue estancado. El dato no es menor: en el PRO no imaginan un escenario sin acuerdo con el Gobierno, como ocurrió en la última elección.
Pero el macrismo también viene de marcar diferencias: saludó a Inácio Lula Da Silva por su triunfo en Brasil, y el propio presidente brasileño respondió con un dardo contra Javier Milei. El gesto quedó en el centro del debate político, donde cada movimiento del PRO se lee como presión electoral.
En Diputados, el PRO y la UCR obligaron a dilatar la firma del dictamen del Presupuesto 2027. El bloque presentó una carta al presidente de la Cámara, Martín Menem, con siete modificaciones que exigen para acompañar el proyecto.
Este viernes, Cristian Ritondo mantuvo una reunión de casi dos horas con Martín Menem para buscar destrabar esos ejes. Las modificaciones cuentan con el empuje de los gobernadores del espacio.
La tensión también se volvió pública cuando Javier Milei habló de periodistas que merecían ser “quemados en la hoguera”. Desde el PRO tuitearon que la libertad de prensa y el respeto por quienes piensan distinto son valores fundamentales.
El problema es que el PRO tampoco está unido: hay cortocircuitos internos por la eliminación de las PASO y por el futuro de la Ciudad de Buenos Aires. Allí aparece el cruce entre Mauricio Macri y su primo, el jefe de gobierno porteño, que complica la foto.
En La Libertad Avanza usan ese argumento: que el PRO primero se ponga de acuerdo entre ellos. Este viernes, Milei reposteó un comentario del economista Federico Domínguez que decía: “Van a seguir apareciendo candidatos presidenciales todas las semanas hasta que los primos arreglen sus diferencias”.
El lunes, el partido reúne en su sede de Balcarce a la Mesa Ejecutiva, y estos temas seguramente estarán en la discusión. De todas maneras, nadie imagina un acuerdo de alianzas con formalidades jurídicas hasta el año que viene.
El cierre, dicen, va a ser entre Karina Milei y Mauricio Macri. Mientras tanto, en provincias amarillas como Chubut y Entre Ríos ya se mueven los armados electorales.
En la Provincia de Buenos Aires, Diego Santilli y Cristian Ritondo ya están cerrando negociaciones en localidades. En el oficialismo, además, Patricia Bullrich se desmarca cada vez que puede.
Este viernes, Martín Menem enterró cualquier posibilidad de que ella sea candidata: “Es unánime que el único candidato es Milei”. Lo cierto es que difícilmente haya avances hasta que no se confirme si habrá PASO o no.
Cada partido necesita conocer las reglas de juego para definir su estrategia electoral. Los votos para lograr la suspensión están supeditados a las posibilidades de cada provincia, concretamente de los gobernadores que tienen senadores. El tablero sigue abierto.


