A 60 días del cambio, Gastón Bagnat salió a respaldar la reforma previsional de Entre Ríos con un dato que quiere instalar: el nuevo sistema ya salió a operar. El presidente de la Caja de Jubilaciones sostiene que la implementación fue correcta, aunque reconoce que el volumen de trabajo sigue siendo alto y que la provincia sigue en plena transición.
En su balance, Bagnat contó que el equipo debió dejar listo el sistema para liquidar el haber inicial por 180 meses, hacer cortes y gestionar 3000 expedientes presentados. En 26 días de octubre se sacaron 800 beneficios, entre jubilaciones y pensiones.
El funcionario provincial remarcó que la entrada en vigencia generó un solo amparo judicial, vinculado a la liquidación y la movilidad, y que la Caja lo ganó. “La ley fue perfectamente implementada, no hubo reclamos ni dudas”, sostuvo, aunque admitió que siempre hay grises para saber si corresponde aplicar la ley anterior o no.
Para Bagnat, el malestar no es técnico sino cultural: el beneficiario deja de verse como jubilado de un escalafón, por ejemplo Vialidad, y pasa a ser un jubilado provincial. Esa pertenencia que antes aparecía en el recibo, con los códigos de cuando era activo, ya no está y eso cuesta aceptar.
El titular de la Caja insistió en que nadie cobró menos que el mes anterior, sino más, y valoró que la última movilidad salió bien aunque llegó tarde por la demora de la paritaria docente. Reconoció que todavía no puede decir cuántos sectores quedarán por debajo de la media docente y que recién en un año se podrá responder.
Bagnat recordó que venían de un momento con mucha dispersión salarial: un gremio otorgaba 3,5 por ciento y otro, el 10 por ciento. Con la reforma y la evolución de las paritarias, todas en torno al mismo número, la movilidad debería coincidir bastante en lo provincial. Si dentro de un año aparece una dispersión grande, dijo, habrá que revisar.
El primer cambio ya está vigente: la jubilación ordinaria sigue calculándose sobre el 82 por ciento móvil del bruto, pero ahora toma como base los últimos 15 años de aportes en lugar de 10. Según Bagnat, en los casos de máxima dispersión la diferencia no superaba el 5 o 7 por ciento, salvo un cambio brusco en los aportes durante la actividad.
El segundo gran cambio llega el 1 de enero de 2028: quien esté en régimen especial podrá jubilarse en las mismas condiciones de hoy, pero deberá seguir aportando hasta la edad ordinaria. Lo hará en una escala decreciente, en cuatro tramos, y las edades de jubilación ordinaria comenzarán a subir gradualmente dentro de cinco años, hasta completar los veinte que vienen de Nación.
Además, mientras dure la emergencia, se mantiene una exigencia extra: aportar el 3 por ciento más de aportes patronales para escalafones deficitarios. Esa carga se suma a la transición que ya está en marcha, con expedientes, recibos y movilidad en juego.
La reforma previsional de Entre Ríos ya entró en la etapa de aplicación real, con expedientes liquidados, un solo amparo ganado y cambios que se profundizarán en 2028.


