Milei habló de un plan a 100 años. En la calle, sin embargo, el termómetro marca otra cosa: estancamiento, ventas a la baja y un aire que no termina de despejarse.
Un análisis internacional lo resume con dureza: los salarios se redujeron desde 2023, la actividad está estancada y el país no crece. El diagnóstico no es menor: un ambiente sombrío a un año de las elecciones de 2027.
Claudia Rochelin, de 65 años, votó por Milei en 2023 y celebró cuando la inflación de tres dígitos empezó a controlarse. Ahora, en su papelería, las ventas cayeron drásticamente en los últimos meses y el negocio no termina de arrancar.
En la oposición, el peronismo volvió a juntarse. Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner se reunieron el jueves por la noche, más de dos meses después del último encuentro, con gobernadores y jefes de bloque.
La cumbre, que venía en el radar, terminó de confirmarse y puso sobre la mesa las PASO y el presupuesto nacional. También participaron los jefes de los bloques justicialistas en el Congreso, Germán Martínez y José Mayans, además del dirigente porteño Juan Manuel Olmos.
Kicillof encabezó la apertura de la segunda jornada del Congreso Productivo de la Ciudad, organizado por la filial porteña del MDF. Las mesas de debate se hicieron en la UTN de Villa Ortúzar, con empresarios, investigadores, exfuncionarios y el diputado Itai Hagman.
El dirigente social Juan Grabois se mostró días atrás junto al líder del MDF en una recorrida por el Gran Buenos Aires. El gesto fue leído como un acercamiento en la interna que enfrenta a Cristina y Máximo Kirchner con Kicillof.
La lista de ganadores de privatizaciones y licitaciones de la era libertaria incluye a Manzano, Román, Vila, Neuss, Cherñajovsky, Filiberti y Mindlin. Si alguien la leía sin saber de qué gobierno se trataba, difícilmente adivinaba que era el de la apertura al mundo.
El gobierno de Milei puso al país en la vidriera de Wall Street desde el comienzo, con la motosierra, la rápida desinflación inicial, la desregulación de “el Coloso” y la apertura comercial. Pero los inversores, que llegaron atraídos por el fenómeno libertario, luego optaron en su mayoría por quedarse fuera de los negocios con algún vínculo estatal.
La distancia entre el discurso de largo plazo y la caja de los negocios es el punto de fricción. Si la economía no arranca, la promesa de 100 años se va a medir en pan, en trabajo y en la capacidad de sostener el equilibrio.


