miércoles, octubre 21, 2026
InicioCONCORDIAParque San Carlos: el cartel arrancado que enciende la pelea por los...

Parque San Carlos: el cartel arrancado que enciende la pelea por los senderos

A poca distancia del Castillo de San Carlos, un cartel de madera terminó tirado en el piso. Estaba prohibido circular en bicicleta por ese sendero, pero alguien lo sacó para seguir entrenando. No son ciclistas recreativos: son quienes concurren al Parque para entrenar en los caminos que suben y bajan de los cerros.

La jefa del Parque, Molina, lo resume con bronca: los ciclistas no entienden que un espacio público no es una pista sin límites. Para ella, el problema no es solo de educación, sino de conciencia ambiental. «Si no nos damos cuenta, no podemos comprender cuáles son las cuestiones que debemos tener en cuenta para conservar la biodiversidad del parque, del pulmón verde», sostuvo.

Lo curioso es que no son los únicos carteles que existen. También hay avisos contra la basura tirada, la circulación de perros sin correa ni bozal y el ingreso de autos por cualquier lado. Sin embargo, los que se arrancan o se queman son los de las restricciones a las bicicletas. Los demás permanecen intactos, aunque no siempre se respeten.

Siempre hubo polémica en torno al uso del Parque San Carlos. Hoy son los ciclistas, ayer fueron los vehículos que circulaban por cualquier lado, subían a los cerros, abrían trochas en las lomadas, camionetas que cargaban arena, árboles que aparecían quemados y monumentos vandalizados. La historia muestra que el conflicto no es nuevo, pero tampoco se resuelve solo.

Existen ordenanzas que establecen usos y prohibiciones, pero durante mucho tiempo nadie se encargaba de controlarlas. Hoy hay guardiaparques y personal de la Guardia Urbana. Aun así, Molina señala que al parque le sigue faltando un plan de manejo, de gestión o de uso, con espacios claros de recreación y conservación.

El parque tiene atractivos culturales, históricos, patrimoniales y de biodiversidad. Molina se pregunta de qué manera se disfruta: ¿el Castillo, la selva en galería, la zona del pastizal? Un ejemplo concreto es el tucu tucu, un roedor protegido que vive bajo tierra en túneles que excava en suelos arenosos y pastizales. Hay que prever situaciones potenciales, como una señora que camina y se esguince un tobillo al pisar esas madrigueras.

Tras la pandemia, el Parque se cerró por completo al tránsito. Después se reabrió de manera limitada: solo se puede ingresar a baja velocidad, con balizas encendidas y estacionar en el Monumento al Éxodo y en el Castillo de San Carlos. Por calle Chajarí se puede acceder al estacionamiento del ex Hostal del Río.

La gente adoptó esa nueva modalidad. A Molina le llega la crítica cuando ingresa en su vehículo particular: «No se puede andar en auto», le dicen. Ella admite que no la conocen o no saben que viene a trabajar.

El Parque San Carlos sigue siendo un espacio de uso público, con reglas, controles y una discusión pendiente sobre cómo convivir con la naturaleza. El debate incluye senderos, vehículos, perros, basura y biodiversidad.

MAS VISTAS

NOTAS RELACIONADAS
Secured By miniOrange