Ya no es promesa: Enersa está moviendo tierra en Viale para la obra que la región pedía desde hace 20 años.
La compañía desarrolla trabajos de nivelación, zanjeo y puesta a tierra para la futura Estación Transformadora digital, con capacidad de diseño de 80 MVA.
El proyecto incluye una línea de 132 kV y 30 kilómetros que unirán Crespo con Viale, además de tareas que afectan la ET Crespo.
La inversión total supera los $18.000 millones, de los cuales $11.260 millones corresponden a obra civil y montaje, más el equipamiento que aporta Enersa.
Será la primera estación transformadora digital de Entre Ríos, con mejor monitoreo, flexibilidad y capacidad de operar el sistema eléctrico.
El presidente de Enersa, Uriel Brupbacher, lo resumió sin vueltas: “Son más de 20 años esperando esta obra, no solamente para Viale, sino para toda su zona de influencia”.
El ejecutivo remarcó que la línea alimentará la ciudad, el parque industrial, el cordón productivo y el desarrollo avícola que se está dando en la zona.
También marcó que es uno de los puntos críticos del sistema y que cada peso debe ir donde tiene que ir, dando respuestas al crecimiento de la provincia.
La obra busca atender la demanda energética y abrir condiciones para la expansión urbana, comercial e industrial de Viale y su zona de influencia.
¿Qué significa en la calle? Que la red eléctrica gana margen para crecer, para monitorearse mejor y para no ser el techo del desarrollo productivo.
La tecnología digital no es un detalle menor: permite mejorar la confiabilidad, la flexibilidad y la capacidad de monitoreo del sistema eléctrico.
También optimiza tareas de operación y mantenimiento, algo que en una red provincial pesa en la calidad del servicio que llega a cada usuario.
El dato fuerte es la escala: 80 MVA, 132 kV, 30 kilómetros y una inversión que supera los $18.000 millones.
Para Viale, no es solo una estación: es el cableado de una región que quiere crecer sin quedarse sin luz.
La clave de la mejora está en el diseño: una estación digital que no solo transforma energía, sino que permite monitorear el sistema y actuar con más precisión.
En una provincia donde el consumo no para de crecer, esa capacidad extra de 80 MVA se vuelve un respiro para el sistema y una puerta para nuevas condiciones.
La conexión con Crespo también importa: la línea no es un tramo aislado, sino una pieza que modifica el comportamiento de la red en el cordón productivo.
El mensaje de Enersa es claro: la obra apunta a resolver un punto crítico del sistema eléctrico provincial, no a sumar un edificio más al paisaje.
Y el fondo del asunto es simple: sin energía confiable, el crecimiento se frena; con energía confiable, la región puede pensar en más industria, más comercio y más servicios.
Por ahora, la obra está en la etapa civil: nivelación, zanjeo y malla de puesta a tierra. El resto vendrá con el montaje y las tareas de instalación.


