En la Cumbre Federal de Logística, Frigerio no se quedó en el discurso: puso sobre la mesa Concordia, los puertos y la necesidad de que Entre Ríos deje de ser solo una provincia que mira el agua. El mensaje fue directo: la geografía no alcanza si no hay obra, decisión y conectividad.
El encuentro se desarrolló bajo el lema «Hacia una logística competitiva para el desarrollo federal» y reunió a los gobernadores Elías Suárez, de Santiago del Estero; Juan Pablo Valdés, de Corrientes; Martín Llaryora, de Córdoba; y Axel Kicillof, de Buenos Aires. El panel fue moderado por Ignacio Lamothe, secretario General del CFI.
Frigerio participó del panel «Agroindustria argentina: logística para llegar al mundo», junto a Luis Zubizarreta, director de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara); Lorena Basso, presidenta de Semillas Basso y de la Federación Internacional de Semillas; y Guillermo Barbero, gerente de Logística de la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA). Allí se cruzaron la producción, la logística y el objetivo de llegar al mundo.
Su exposición central apuntó a la hidrovía y a la reactivación de la red portuaria. «Teníamos un gran activo en términos de logística, por nuestra ubicación geográfica. Entre Ríos es una provincia a la que abraza el agua, pero no la aprovechábamos», remarcó Frigerio, acompañado por los ministros Fabián Boleas y Guillermo Bernaudo, y el fiscal de Estado Julio Rodríguez Signes.
Repasó gestiones para destrabar obras portuarias históricas y advirtió que durante 29 años una obra de extensión del muelle estaba parada, una situación que se replicaba en los cuatro puertos provinciales. También celebró que Entre Ríos quedó integrada en la red navegable nacional y que ahora se pelea la posibilidad del dragado hasta Concordia para integrar el río Uruguay.
En el plano terrestre, el eje fue la vialidad: «Lo importante en este primer paso de la logística y de la competitividad es sacar la producción de los campos, es tener caminos rurales en buen estado», señaló. Según su relato, la provincia ya intervino cerca del 60 por ciento de las rutas provinciales y trabajó con el gobierno nacional para impulsar las primeras concesiones de las rutas nacionales 12, 14 y 18. Además, mencionó convenios con municipios, juntas de gobierno y frentistas para avanzar con consorcios y descentralizar el trabajo de vialidad provincial.
Frigerio anticipó una compra de equipamiento que calificó como «probablemente la compra más grande de la historia de vialidad provincial». El objetivo, dijo, es que «tampoco haya excusa» en la atención de las vías productivas. En el plano fiscal, planteó que «la Argentina no puede tener un desarrollo sostenible en el tiempo con los impuestos que cobramos» y que hay que sentar a la mesa a Nación, provincias y municipios.
También apuntó a la simplificación tributaria para el sector privado e invitó a imaginar «una Entre Ríos donde no existan más Ingresos Brutos, ni tasas municipales que se parecen a impuestos». En el escenario regional, ratificó la articulación con Córdoba y Santa Fe para potenciar la competitividad de la provincia. El mensaje de fondo fue claro: sin logística, sin puertos y sin alivio fiscal, el desarrollo productivo se queda en el camino.


