¿Se puede voltear un decreto sin quórum? En Diputados, la cuenta es dura: 129 diputados para abrir el debate y una oposición que todavía no tiene asegurado el número. El oficialismo aceptó reponer límites a la venta de tierras en el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, pero la sesión especial sigue en pie para discutir el DNU 70/23.
Varios legisladores que responden a gobernadores definieron: “Después del dictamen no tiene sentido la sesión”. Aun así, admitieron que el tira y afloje continúa y que el dictamen “va en sintonía con la definición de la Corte Suprema de hace unos días”. La negociación no se apaga: el eje ya no sería solo el DNU 70/23, pero en el recinto también estarán la quinta marcha universitaria por financiamiento y los reclamos por políticas de discapacidad.
Como en otras oportunidades, varios especulan hasta el último minuto. Si el quórum queda lejos, no tendría costo político frente al oficialismo nacional que sus legisladores bajen; si la diferencia es mínima, deben jugarse antes. El debate ya no será solo por las restricciones a la venta de tierras.
En Santa Fe, el círculo de Maximiliano Pullaro sostiene que el DNU 70 “no tiene vigencia” a partir de los cambios en la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, porque se votó el artículo que deroga el artículo 154. Desde ese entorno advierten que tocar el decreto “nos perjudica la política de cielos abiertos”. En Chubut, Ignacio Torres aportará la ausencia de su diputado, Jorge Ávila.
En Catamarca, Raúl Jalil es uno de los mandatarios con más cercanía a la Casa Rosada y estuvo entre los 13 gobernadores que acompañaron a Javier Milei a París. Sus tres diputados del bloque Elijo Catamarca habían decidido asistir, y Sebastián Nóblega confirmó: “Hemos decidido acompañar la sesión y somos firmes defensores de la Ley 26.737”. Sin embargo, en las últimas horas se reactivaron los contactos para evitar su presencia.
Para Salta, Gustavo Sáenz tiene tres diputados: Pablo Outes, Bernardo Biella y Yolanda Vega. Fuentes salteñas indicaron que Vega está con un pobre de salud y que, sobre los otros dos, “todavía no hay definiciones”. El bloque Argentina Federal, con cuatro misioneros, completa el mapa del quórum.
También se juega el rol de Osvaldo Jaldo, de Tucumán, quien controla tres diputados. Los cuatro misioneros conversaron con Hugo Passalacqua la decisión de dar quórum. El legislador Alberto Arrúa confirmó públicamente la posición de asistir.
En Córdoba, Martín Llaryora es de los mandatarios con vínculo resbaladizo con la Rosada. De los seis diputados del peronismo cordobés, cinco se sumarán al quórum. Juan Schiaretti, con juego propio, arrastra a Carolina Basualdo y Carlos Gutiérrez, quienes bajarán al recinto.
Ignacio García Aresca, hombre de Llaryora, también dará quórum, al igual que Juan Brügge, hoy aliado con la Democracia Cristiana. Es una incógnita si Alejandra Torres se sumará a sus compañeros.
Hasta esta hora, María Inés Zigarán y Jorge Rizzotti, alineados con Carlos Sadir, también se suman para el quórum. Igual que en el caso de Jalil, siguen los contactos para evitar que estén. La cuenta, entonces, se define en el último tramo.


