Sidecreer ya no es una promesa de gobierno: 3.140 millones de pesos refinanciados y más de 2.300 personas alcanzadas muestran que el plan entró en marcha en Entre Ríos. A dos semanas de su presentación, el programa diseñado por el Gobierno de Entre Ríos empezó a ordenar deudas de trabajadores y jubilados, justo cuando los descuentos pesan sobre los haberes.
El 24 de septiembre, el gobernador Rogelio Frigerio presentó la iniciativa junto al secretario general de la Gobernación, Mauricio Colello, y al presidente de Sidecreer, Mariano Reyno Buch. “Tenemos que actuar”, planteó, frente a deudas y descuentos que “empiezan a llevarse cada vez más una proporción importante de los salarios”. No era un discurso tibio: era una señal de que el Estado provincial se metió en el problema de fondo.
La línea de refinanciamiento de Sidecreer fue la que más tiró: 1.378 personas accedieron a reordenar sus deudas y el total llegó a 3.140 millones de pesos. El cupo inicial era de 2.000 millones y quedó completamente utilizado. Ahí está el dato que no se puede pasar por alto: la demanda superó el techo previsto.
Las condiciones son claras: se refinancian saldos de la tarjeta Sidecreer en hasta 48 meses, con una tasa del 35 por ciento y un tope de hasta cinco millones de pesos por usuario. No es plata regalada, pero sí es una herramienta para estirar la obligación y aliviar el descuento. En un contexto de deudas apretadas, eso puede marcar la diferencia entre llegar a fin de mes o no.
La otra pata del plan también muestra movimiento: 942 personas solicitaron adelantos de haberes por un total de $624.725.830. Eso representa el 31,24 por ciento del cupo de 2.000 millones previsto para esa línea. A diferencia del refinanciamiento, todavía queda espacio disponible, con una tasa nominal anual del 45 por ciento y devolución en hasta 12 meses.
El trámite es 100 por ciento online a través de la aplicación de Sidecreer, sin necesidad de gestiones presenciales. El adelanto es de libre disponibilidad: cada beneficiario puede usarlo para lo que necesita, incluso para cancelar otras deudas y reemplazar financiamientos más costosos. La lectura es simple: cuando el Estado provincial ofrece una salida ordenada, la gente la usa.
El endeudamiento familiar no es un problema abstracto: entra en el sueldo, en el jubilado, en la tarjeta y en la quincena. Si el plan de Sidecreer sigue mostrando resultados, la pregunta deja de ser si la gente necesita ordenar deudas y pasa a ser si el Estado puede sostener esa red de contención. En Entre Ríos, ya se está probando.


