La Conferencia Episcopal Argentina pidió rezar por León XIV, que será operado de un nódulo pulmonar en los próximos días. El anuncio llegó después del Ángelus dominical, cuando el papa, de 71 años, dijo que se internará en el hospital para removerlo.
En un comunicado, los obispos pidieron al Señor que le conceda fortaleza y paz, que la operación se desarrolle favorablemente y que alcance una pronta y plena recuperación. El texto insistió en la unión espiritual con el Santo Padre.
La Iglesia argentina subrayó la serenidad y la confianza con que el papa se refirió al momento durante el Ángelus. Esa actitud, según el mensaje, reconforta y anima a permanecer unidos a él con afecto, cercanía y oración.
También lo confió al cuidado maternal de la Virgen María, en una fórmula que mezcla fe, espera y una tensión muy concreta: el cuerpo del papa deberá pasar por una cirugía en los próximos días.
El propio León XIV fue parco, pero directo. Dijo que, durante una revisión, los médicos le encontraron un nódulo en el pulmón “en el estado inicial y bien localizado”.
“Los médicos consideran oportuno intervenir y entonces, siguiendo sus consejos, he decidido operarme para removerlo. La operación ya está programada para los próximos días”, detalló. La frase suena a decisión médica, pero también a calendario que no admite demasiadas demoras.
“Les agradezco su cercanía espiritual y me encomiendo a sus oraciones”, agregó, asomado desde la ventana de su despacho del Palacio Apostólico. Ese gesto breve, dicho desde una ventana, quedó como un hilo fino entre la Argentina y el pontífice.
El dato que enciende la expectativa es la visita a la Argentina, prevista del 8 al 11 de noviembre. Antes irá a Uruguay y luego a Perú. Nadie sabe si la intervención quirúrgica podría poner en duda ese viaje.
El director de la Sala de Prensa, Mateo Bruni, dijo que el postoperatorio será de una semana. Fuentes del Gemelli indicaron que la revisión se hizo por lo que se creía una inflamación y que, descubierto el nódulo, se decidió operar sin demora: el lunes o el martes.
La oración no es un gesto menor: aparece como acompañamiento en un momento en que la salud del papa se vuelve asunto público y eclesial, por el viaje que lo trae a la Argentina.
Acá hay una tensión fina: un cuerpo que se somete a una intervención y un calendario que no espera. La Iglesia argentina ya puso el tono: oración, cercanía y confianza. El resto, todavía, depende de cómo responda el quirófano.


