En Washington, la decisión del Comité Noruego de entregar el Nobel de la Paz a la abogada sudafricana Navanethem “Navi” Pillay terminó de encender la bronca de Donald Trump. El presidente de Estados Unidos se despachó el viernes por la noche, primero en un acto de campaña y después con un largo posteo, y calificó la elección como una “mancha indeleble que nunca será olvidada”.
Trump no se quedó en la queja: reafirmó que él debería haber recibido el premio por “resolver ocho guerras y muchas otras cosas” y, sin nombrar a la galardonada, disparó: “No sé nada de esta mujer y nadie más tampoco”. Además, sostuvo que “ella, obviamente, odia a Israel” y cerró con “No sé qué ha hecho esta mujer”.
Pillay, ex alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos entre 2008 y 2014, presidió la comisión de investigación independiente que el año pasado concluyó que Israel cometió un genocidio en la Franja de Gaza. Su premiación desató la ira del gobierno de Benjamin Netanyahu, que afirmó que legitima el “odio” contra su país.
En Truth Social, Trump publicó la foto de Pillay con la noticia y escribió: “Esta es la mujer que recibió el Premio Nobel de la Paz por encima del gran Estados Unidos, cuyo representante, yo, resolvió ocho guerras”. Esta vez fue más lejos y reclamó ocho premios Nobel de la Paz, uno por cada conflicto, y dijo estar a punto de resolver o ganar dos más: Irán y Rusia-Ucrania.
El mandatario enumeró los conflictos y sostuvo que “cualquiera de las cuales, en particular Pakistán y la India, sería mucho más que suficiente para ganar el Nobel”. También dijo que el premio fue para “una persona progresista que trabaja en las Naciones Unidas, de quien nadie ha oído hablar jamás” y que, en todas las guerras que resolvió, “nunca hablé con las Naciones Unidas, no sirvieron de ayuda”. Aseguró que “Estados Unidos, representados por mí, como su presidente, deberían haber recibido el Nobel de la Paz”.
Trump apuntó además contra Noruega, sede del comité cuyos cinco miembros eligen al ganador, aunque el gobierno noruego no decide ni interviene en la elección. Disparó: “Esta es una mancha indeleble en Noruega, una que nunca será olvidada” y afirmó que el premio quedó “desacreditado para siempre”. Sin nombrar al líder republicano, el presidente del Comité Noruego, Jørgen Watne Frydnes, volvió a explicar que el ente es independiente del gobierno noruego.
El presidente del Comité Noruego del Nobel explicó en una entrevista que su único mandato consiste en cumplir los criterios establecidos en el testamento de Alfred Nobel. Dijo que el objetivo del premio es reconocer a una persona que, con valentía e integridad, ha liderado el camino hacia un orden jurídico mundial más integral. La reacción de Trump y la respuesta del Comité ampliaron la polémica por la independencia del galardón y el papel de la ONU en los conflictos internacionales.


