sábado, octubre 10, 2026
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Colapinto se despidió de la Sprint de Singapur: el Alpine se apagó en pista

El sábado se le fue a Franco Colapinto antes de que pudiera mostrar todo. En la Sprint del GP de Singapur, su Alpine se apagó de golpe y lo dejó afuera de la pelea.

El argentino había largado undécimo en una pista mojada, con una salida limpia que ya era un alivio después de Bakú. Pero en la pelea por posiciones, Pierre Gasly y otros dos coches lo pasaron, y cayó al 13° lugar.

Ahí apareció la chance: el accidente de George Russell sacó al auto de seguridad y rearmó la carrera para muchos. Para Colapinto, esa ventana se cerró rápido: su coche se detuvo en la curva 14, en el cuarto giro de 20.

El momento fue llamativo: el auto de seguridad ya estaba en pista por el accidente de Russell, y varios coches se habían quedado antes. En ese contexto, el Alpine de Colapinto se sumó a la lista de bajas.

No fue una simple pérdida de ritmo. El A526 perdió potencia, el control del volante se apagó y el equipo quedó sin datos ni comunicación con el auto. Ahora va a tener que reconstruir la falla para entender qué pasó.

Tras la carrera, el argentino fue directo: “Había una oportunidad. Una lástima obviamente”. Aclaró que se trató de un problema del auto ajeno a nosotros y dijo que intentará arreglarlo para volver en la clasificación.

El detalle no es menor: el viernes había quedado afuera de la pelea por la pole por apenas 0.094. Con lluvia, pudo largar limpio, pero la Sprint no le dio margen. En Singapur, cada milímetro pesa doble.

En la clasificación del viernes, la pelea por la pole quedó a un suspiro: 0.094 lo separaron del primer lugar. Esa marca no es casualidad: muestra que el coche tiene ritmo, pero la Sprint exigió fiabilidad.

La competencia terminó con un sabor raro: apenas 13 autos en pista. Antes que Colapinto, habían abandonado Hadjar, Stroll y Pérez; después se sumaron otras tres bajas.

Y para colmo, el final trajo un toque insólito: Lando Norris tocó a Oscar Piastri en la vuelta final, cuando McLaren ya tenía asegurados los puntos del cuarto y quinto lugar. El australiano no pudo terminar y el británico cayó al octavo puesto.

El toque entre los McLaren llegó cuando todo parecía resuelto para el equipo. La imagen no ayudó a nadie: un contacto a metros de la llegada, con puntos asegurados y la carrera terminada.

La Sprint quedó ganada por Max Verstappen, con Lewis Hamilton segundo y Charles Leclerc tercero. Para Colapinto, el sábado fue para el olvido, pero la carrera del domingo todavía está por escribirse.

El resultado de la Sprint no le cambia el objetivo: el equipo tiene que llegar al domingo con el auto confiable. En una pista de Singapur, donde el error se paga caro, la clasificación será el primer examen para ver si el Alpine volvió a tener alma.

Acá tenés que entender que el riesgo no es solo el auto: es la presión de una pista urbana, sin margen. Si el equipo logra resolver la falla, la clasificación puede ser una nueva oportunidad. Si no, el domingo va a arrancar con una mochila pesada.

La F1 no perdona: un problema del auto puede borrar un buen viernes, una buena largada y una chance de puntos. Para Colapinto, la lección es clara: primero el auto, después la posición. Y en Singapur, eso se define en segundos.

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